Concierto intermedio: poesía en penumbra
Oscar Rodríguez Z.
Fractalia Ediciones
ISBN 978-958-99651-1-5
Prólogo
"Por lo que serás en el desorden de la muerte.
Por eso te guardo a mi lado
como la sombra de una ilusoria esperanza".
Álvaro Mutis, Summa de Maqroll el Gaviero: Poesía Reunida 1947-2003
"La poesía lleva al mismo punto que todas las formas del erotismo; a la indistinción, a la confusión de objetos distintos. Nos conduce hacia la eternidad, nos conduce hacia la muerte y, por medio de la muerte, a la continuidad: la poesía es la eternidad. Es la mar, que se fue con el sol".
Georges Bataille, El erotismo
Rosa candidaLos tres hombres de una familia intentan cubrir la ausencia de la madre, muerta en un accidente de tráfico, para evitar hundirse en la tragedia: el padre se ata el mandil e intenta aplicar las curiosas recetas de su esposa (sopa de fletán o de cacao); Jósef, el hijo autista, se seguirá vistiendo con los colores más chillones (corbata roja y camisa violeta), como las queridas flores de la mujer; y Arnljótur, Lobbi, gemelo de Jósef, quien heredó de su madre la pasión por la jardinería, emprenderá un viaje al extranjero, a una remota abadía donde tratará de salvar una rosaleda legendaria y donde puede crecer una extrañísima clase de flor, la rosa candida. No obstante, otro cultivo más importante medra sin que él intervenga casi: la pequeña Flora Sol, su hija de siete meses, fruto de una noche sin continuidad con Anna, la novia de un amigo.
Para mi hermano Henry Figueroa
curva final.
26-12-11
"Estamos sujetos a una eterna incertidumbre que nos presenta sucesivamente bienes y males que siempre se nos escapan"
La mano temblorosa de la mujer colgó el auricular y luego, descolgándolo, casi con alivio escuchó el sonido normal del tono que reestablecía la armonía anterior al llamado. Era la tercera vez que lo hacían y nadie hablaba. Anagrama. Aldana es la nada. Hombre. Pablo. Sebastián. Casa. Pared. Hielo. Parque. Peine. Hamaca. General. Espejo. Caña. Día. Noche. Susurro. Descanso. Placer. Playa.
Se detenía ahí. Todavía falta. Oía los pasos casi como en secreto. Sabía que la oscuridad ya había entrado en la casa. Porque había escuchado el timbre de abajo y como siempre había oído entrar al hombre del departamento vecino. Serían las seis de la tarde. Niño. Juego. Salvavidas. Rojo. Peligro. Amanecer. Sol. Reloj. Arena. Agua. Tierra. Sol. Las manos de la mujer desarmaban los nudos de un tejido de macramé mientras recontaba las palabras, siempre las mismas, enhebradas en esa especie de rosario y recomenzaba.
Marcelo Villena Alvarado (La Paz, 1965) realizó estudios universitarios en la Universidad de Toulouse II, Le Mirail (Licence, Maîtrise, D.E.A.) y es doctor por la Universidad de París VII-Denis Diderot, con la tesis Le désir du geste: intertextures à travers le corpus pictural de Roland Barthes (2010), dirigida por Julia Kristeva. Desde 1994 trabaja como profesor en la Carrera de Literatura y, desde 1997, como investigador en el Instituto de Estudios Bolivianos (IEB) de la Facultad de Humanidades y CC.EE. de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz). Ha publicado el libro de poemas Pócimas de Madame Orlowska (Plural, La Paz, 1998, 2004), y figura en las antologías Poesía boliviana reciente, México, 1999; Antología de la poesía boliviana, LOM, Santiago de Chile, 2004; Antología de poesía boliviana, en Fragmenta, 2, Madrid, 2011; Unidad variable. Antología de poetas argentinos y bolivianos, La Mancha/La Hoguera, La Paz, 2011. En su vertiente de ensayista ha publicado diversos textos y estudios sobre literatura. Entre sus trabajos de investigación destacan "Hacia las poéticas del tinku" (1999), "El discreto encanto de la eucaristía: una experiencia ficcional con el Sermonario del 3er. Concilio Limense (1584-1585)" (2001), "Ejercicios capitulares con algunos fragmentos de Jaime Saenz y Blanca Wiethüchter" (2008) y el libro Las tentaciones de San Ricardo, siete ensayos para la interpretación de la narrativa boliviana del siglo XX (2003, 2011).
La In tanto: petite suite avignonaise y el ensayo-ficción Los Tigres son una primicia para Aurora Boreal®.
Los últimos madroñosMilagros Salvador, escritora verdadera es madrileña, madrileña de nacimiento, de residencia y de vivencias y también, - creo - de vocación. Y escritora, escritora verdadera - lo reitero- , con asidua y fecunda vocación, con amplia y diversa capacidad creadora. De ello dan testimonio sus publicaciones, de verso en su mayoría hasta ahora, con títulos como Acrostolio, Balaje, Del barro a la ceniza, Espejo de la tierra, Frontera de humo, Gira nocturna, Habitando la sombra, Inevitable voz, Jornada de Retorno, Kilómetro 0,...
Aquel domingo de apacible otoño, Maruchita fue el tema predilecto de habladuría en la concurrida cantina "Don Fadasur". Desde temprano los contertulios se referían a ella tal si fuese un personaje del cual es lícito decir cualquier agudeza, chascarrillo, exageración, mientras bebían, picoteaban una merienda, jugaban al billar, al dominó o tentaban
Siempre la misma tontería de acostarse temprano la madrugada del día de Navidad. Éramos tres: mis dos hermanas y yo. Los menores no osábamos movernos de la cama, pero Janet, la mayor, ya adolescente, se mostraba más atrevida, pues ella sí se levantaba y sin miedo nos susurraba:
-Bajo a ver lo que nos trajo Santa Claus este año.
Se sentaba al estilo indio frente al árbol blanco de plástico y uno a uno iba abriendo los regalos. Les quitaba cuidadosamente la cinta engomada pero después los dejaba tal y como los había encontrado. Nos despertaba muy entrada la noche para contarnos lo que no debíamos saber hasta el amanecer. Concluía su letanía asegurándonos que lo de Santa era una bobería inventada por los adultos .
Novela del escritor boliviano Víctor Montoya
Pienso que quien quiera incursionar en la novela latinoamericana para conocer algo de Latinoamérica y de su literatura debería leer también esta novela profundamente humana y de gran calidad literaria.
Dice Carlos Fuentes en su libro Geografía de la novela: "La geografía de la novela nos dice que nuestra humanidad no vive en la helada abstracción de lo separado, sino en el pulso cálido de una variedad infernal que nos dice: No somos aún. Estamos siendo. Esa voz nos cuestiona, nos llega desde muy lejos pero también desde muy adentro de nosotros mismos. Es la voz de nuestra propia humanidad revelada en las fronteras olvidadas de la conciencia. Proviene de tiempos múltiples y de espacios lejanos. Pero crea, con nosotros, el terreno común donde los negados pueden juntarse y contarse las historias prohibidas por los negadores".
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