Simone
Eduardo Lalo
Corregidor
Páginas 208
2011
Arena Negra
Juan Carlos Méndez Guédez
Narrativa
Casa de Cartón Editorial
Páginas 288
Sinópsis: Alejandro quiere apartar a su esposa para vivir feliz junto a su amante. Simao necesita dinero y Henry lo ha dejado todo —país, trabajo y familia— para convertirse en un escritor famoso. Tres canallas, tres inocentes y, a final de cuentas, tres hombres enamorados unidos por un delirante plan.
Matones, actrices pornográficas, negocios turbios, persecuciones de escritores famosos, rock de los ochenta, autócratas caribeños, secuestro de críticos literarios... Alejandro y Simao saben que el éxito de todo depende de Henry, porque él no es un escritor cualquiera: es la literatura hecha hombre. Es verdad que es bajito, gordo, torpe, pobre, feo, un «sin papeles» y que, además, no puede escribir, pero eso no importa, porque una obra relevante, una OBRA con mayúsculas, siempre rompe las leyes, es ilegal y, a veces, proviene de quien menos se espera, incluso de aquel que no tiene talento.
El I Premio al Libro del Año de los Libreros en Venezuela, anunció ayer a sus dos ganadores. Arena negra de Juan Carlos Méndez Guédez (Lugar Común) y Laphrase de Luis Moreno Villamediana (Equinoccio). Estos dos autores obtuvieron el reconocimiento que otorgan librerías y libreros independientes de Caracas.
El jurado conformado por Katyna Henríquez, Graciela Yanez, Andreina Melo, Carolina Villegas, Jonathan Bustamante, Jesus Santana, Mario Gimenez, Andres Boersner, Ricardo Ramírez y Rodnei Casares otorgó el premio de narrativa a la novela de Méndez Guédez por considerarla "una apuesta original cuya estructura narrativa se devela en un singular atado alfabético, encaminando lecturas paralelas que generan un tejido dramático que podríamos llamar zapping literario".
Pasan los años, cariño,
y con el tiempo nadie sabrá lo que tú y yo sabemos.
Habla, memoria
Vladimir Nabokov
Nunca se supo cuándo se había instalado en el barrio, ni cuándo vino por aquí. Al término de una tarde de sábado, tanto el pintor Pachay como la propietaria de una tienda de abarrotes lo vieron cuando se disponía a cruzar la calle. Era de estatura media, muy pálido, con el cabello ralo y canoso en las sienes. Tenía las piernas demasiado delgadas para la corpulencia de su cuerpo y se desplazaba con dificultad, empujado por el viento que lo embestía por la espalda.
Durante un tiempo lo vieron ir y venir por el barrio. Aquel hombre atendía la papelería hasta que el cielo se inflamaba de rojo. Alguien comentó que después recibía a los clientes que iban a venderle especies raras de mariposas. Tanto en la tienda de abarrotes La Espiga como en otros lugares de la ciudad, llegaron a cobrarle aprecio y empezaron a confiar en él, hasta que un buen día desapareció, después del matrimonio de Zulema.
En la parte delantera de su casa, situada a pocas cuadras del colegio, había una araucaria cuyas ramas se alargaban por encima de la tapia hasta formar un tejido de sombras temblorosas sobre los adoquines de la calle. Más de una noche sin poder conciliar el sueño, Nikolai permaneció tirado en la cama, fumando, mientras el viento sacudía los árboles del jardín. En cierto sentido amaba su pasado y cultivaba con verdadero deleite algunos episodios de su infancia. Aún podía recordar la ocasión en que su padre tomó su cazamariposas y volvió sosteniendo entre el índice y el pulgar una magnífica ninfa rusa. Con el mismo aire ausente y afanoso, el ruso iba todas las mañanas a La Espiga, donde se reunían algunos jóvenes a tomar cerveza. La señora Ripalda se movía con dificultad, mientras ordenaba cada objeto en las estanterías. Era flaca, reseca, con las mejillas pálidas y olorosas a ungüento medicinal.
Un Robinson Cercano
Diez ensayos sobre literatura francesa del siglo XX
Pablo Montoya
Fondo Editorial Universidad EAFIT
2013
En tiempos en los que abunda la hojarasca, y la reflexión literaria anda extraviada en los meandros del fárrago académico, leer un libro de ensayos con posturas provocadoras, con audaces formulaciones que nos recuerda que la argumentación ensayística es un retozo del ingenio; pero por encima de todo, con una exquisita escritura al servicio de las ideas; ha de suponer tomar un respiro para creer de nuevo que el ensayo es debate y reflexión. Su autor es uno de los escritores que ha pergeñado las obras más memorables de la literatura reciente en Colombia.
A Tim Richmond, mi querido cuñado
Jorge Kattán
Aquel fresco atardecer decembrino la cantina "El Patriota", de don Saturnino Aguado, se hallaba más concurrida que nunca y el eco producido por las risotadas y aullidos aguardentosos de los parroquianos podía oírse desde media legua a la redonda. Jacinto, el carnicero, uno de los causantes de tal algarabía, había ingerido ya más de medio garrafón de aguardiente cuando su etílico alborozo se vio paralizado de repente por la presencia de Florinda, su mujer, que había entrado en el recinto, como lo había hecho en muchas otras ocasiones, para llevárselo a casa a como diera lugar.
Mientras la buena de la Florinda esperaba con rabia e impaciencia a que Jacinto empinara el codo por última vez, sus avispados ojos notaron que a don Saturnino, a quien ella odiaba profundamente por considerarlo culpable de la introducción y propagación de los vicios húmedos y secos en todo Cojontepeque, al sacarse el pañuelo del bolsillo trasero para sonarse las narices, se le había caído un papelito que a ella le pareció ser un billete de a cinco pesos. Aprovechándose de un descuido de los lugareños, Florinda arqueó con estudiado disimulo su elástico cuerpo y recogió del suelo lo que resultó ser un billete de la Lotería Nacional. Acto seguido se lo metió con sigilo dentro de su apretado corpiño y emprendió luego, con su marido, la patética marcha hacia su hogar.
La ridícula idea de no volver a verte
Rosa Montero
Novela
Seix Barral Colección: Biblioteca Breve
240 páginas
ISBN: 978-84-322-1548-3
2013
Sobre la novela
Cuando Rosa Montero leyó el maravilloso diario que Marie Curie comenzó tras la muerte de su esposo, y que se incluye al final de este libro, sintió que la historia de esa mujer fascinante que se enfrentó a su época le llenaba la cabeza de ideas y emociones. La ridícula idea de no volver a verte nació de ese incendio de palabras, de ese vertiginoso torbellino. Al hilo de la extraordinaria trayectoria de Curie, Rosa Montero construye una narración a medio camino entre el recuerdo personal y la memoria de todos, entre el análisis de nuestra época y la evocación íntima. Son páginas que hablan de la superación del dolor, de las relaciones entre hombres y mujeres, del esplendor del sexo, de la buena muerte y de la bella vida, de la ciencia y de la ignorancia, de la fuerza salvadora de la literatura y de la sabiduría de quienes aprenden a disfrutar de la existencia con plenitud y con ligereza Vivo, libérrimo y original, este libro inclasificable incluye fotos, remembranzas, amistades y anécdotas que transmiten el primitivo placer de escuchar buenas historias. Un texto auténtico, emocionante y cómplice que te atrapará desde sus primeras páginas.
Siento envidia de los buenos cuentistas. Y admiración. Su tarea me parece infinitamente más ardua que la del escritor de novelas. El trabajo de éste último, imposible sin persistencia, se hace tramo a tramo agarrado a la soga de una historia, que aunque se ramifique debe volver una y otra vez a su centro, y a instancias de lo que esa historia quiere significar, de las ideas que la jalonan. En esa continuidad encuentra su piso, el salvavidas del que se agarrará durante meses, tal vez años.
El cuentista trabaja de otro modo: una idea lo asalta o una historia se le impone, pero siempre bajo el imperativo de una cierta brevedad, que es la que va a otorgarle a su texto la intensidad que el género requiere. Como el poeta, el cuentista sabe que su escritura exige síntesis, que su fuerza es centrípeta. Y que, como Sísifo, está obligado, una y otra vez a recomenzar. El cuentista es un cazador de historias, un hombre con mente de coleccionista, un inagotable apuntador en las tabletas de su memoria. De ahí derivan sus dificultades y también la dicha de sus hallazgos.
Roberto Burgos es un gran cuentista y así lo prueba El secreto de Alicia, un libro cuya unidad nace, paradójicamente, de los matices de una misma voz. Porque cada cuento en él es un micromundo, con sus leyes particulares, pero el conjunto nos revela al escritor que está detrás, al hombre que mira la realidad leyéndola como si fuera una partitura, armado de un soberbio manejo del lenguaje.
El lector encontrará en El secreto de Alicia piezas de la más diversa índole. Relatos muy breves, imbuidos de poesía y misterio, como el que abre el libro, que pareciera la narración de un sueño, sostenido en una tensión tan frágil como desasosegante. En él una mujer hace una y otra vez un mismo gesto, mientras un desconocido se empeña en descubrir el enigma de su espera, en un acto del más extraño voyerismo. O como aquel otro, Olvidos a veces, pariente cercano del que menciono, que registra el paso efímero de la mujer posible, el leve pensamiento del que mira, el deseo del acercamiento vencido tal vez por la cordura, o tal vez por la certidumbre de que no hay que matar el encanto a punta de realidad. Y quién no ha vivido algo semejante. Pero hay también cuentos de larga andadura, como La estrella, que vuelve a explorar un tema querido por Roberto Burgos, el del hombre al que el azar lo lleva a conocer lo distinto y lo encarama en una gloria confusa para luego devolverlo a su realidad inicial convertido en otro. En este caso una historia verdadera, la de Evaristo Márquez, aquel palenquero que llegó a la celebridad de la mano de Marlon Brando y de Gillo Pontecorvo en la película Quemada. O ese perturbador y extenso relato que está en el corazón mismo de este volumen, El nuncio, claro homenaje a Borges, lleno de guiños, de secretas alusiones, de esas repeticiones y milagros del tiempo que tanto le gustaban al escritor argentino.
La escritora Rosalba Campra presenta su novela Las puertas de Casiopea el 16 de abril de 2013 en Córdoba, Argentina. El lanzamiento de la novela se hará en La Casa de Pepino (Fructuoso Rivera esquina Belgrano) y la presentación estará a cargo de Susana Chas y Cristina Bajo.
La novela está editada por Ediciones del Boulevard.
Sobre el libro
¿Un relato fantástico sobre el tema del doble? A menos que se trate de las alucinaciones del alcohol y la noche... ¿O bien aventuras de espías en pos de hallazgos tecnológicos ―hoy de uso cotidiano, pero impensables en el tiempo del desarrollo de la acción y por lo tanto envueltos en un aura mágica? Quizás, sobre todo, una ambigua historia de amor (de amores), un recuento de las variadas formas del exilio, y una reflexión apenas esbozada sobre la incapacidad de toda (auto)biografía para agotar nuestro múltiple pasado.
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