Por la forma como las ventanas han amanecido, Marcial pronostica que va a ser un día soleado, de esos en los que el sol pica inclemente, antes de que las nubes se confabulen en la tarde para engendrar un aguacero. Pero todavía falta tiempo para eso, por ahora la luz azul lo hace pensar en una pecera inmensa. Ya vestido, espera con ansiedad que la
Primer capítulo de la novela Tras la sombra del insomne. Cortesía del autor para Aurora Boreal®
Juan Ladrón de Guevara Parra nace en Bogotá, Colombia, en 1976. Cursa la carrera profesional de Estudios Literarios en la Universidad Javeriana en Bogotá y posteriormente es becado para hacer sus estudios de postgrado en la universidad de Boston College, donde recibe su título de maestría en Literatura Hispanoamericana y Cultura. Luego de finalizar sus estudios academicos decide enforcarse en desarrollar su carrera literaria, siendo Tras la sombra del insomne su primera novela en ser publicada. Actualmente trabaja en su segunda novela.
Se llama Guillermo Gallegos mide cerca de dos metros, es moreno, de oficio mensajero, de andar pausado, y cada vez que toca la puerta de mi casa cerca de la una de la tarde, y lo veo por el ojo mágico es porque trae la viajera noticia de un libro. Ese libro recibido en mis manos y con amable dedicatoria, es para mí como si me hablara la felicidad aunque sea un ratito. El tiempo transcurrido para que llegue hasta mis manos debe estar escrito en el destino de la persona que me lo envía. A veces el libro viene con la sorpresa que no lo esperaba, y otras veces el libro ya viene avisado con una fecha aproximada de recepción. Me siento en el sillón con la comodidad de un lector que va a entrar a descubrir todas las palabras que viven dentro del libro recibido. El tiempo tiene un pacto conmigo, no me interrumpe, pasa ni tan rápido ni tan lento, comprende mis expectativas.
INÉDITO
Cualquiera al ver que el hombre llevaba una torta en su envoltorio, iba a suponer que alguien estaba de cumpleaños. En su gozosa expresión se advertía las ansias de arribar pronto al hogar. Al momento de cruzar el puente Pío Nono sobre el río Mapocho, miró hacia el cauce. Dos niños harapientos que se calentaban al fuego y en una lata de conserva hervían agua, a gritos le pidieron una moneda.
Horacio Peña Poeta, narrador, ensayista y crítico de arte. Nacido en Managua, Nicaragua. En 1967 ganó el Premio Internacional de Poesía en el certamen Centenario de Rubén Darío. En la actualidad es catedrático en Houston-Tillotson College, en Austin, Texas. Escribe una poesía llena de alusiones y mitos en la que trata de revelar el misterio del ser y del tiempo. Entre sus libros se cuentan Ars moriendi y otros poemas y Antología del inmigrante. Es miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua.
UTOPÍA Y REALIDAD: RUBÉN TRAICIONADO
Duelos, espantos, guerras, fiebre constante
en nuestra senda ha puesto la suerte triste
¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante,
ruega a Dios por el mundo que descubriste!
Inclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda,
espiritus fraternos, luminosas almas, ¡salve!
Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
lenguas de gloria.
Leer una novela como la de Consuelo Triviño Anzola, La Semilla de la Ira (Verbum), es adentrarnos en uno de los escritores más emblemáticos de América Latina: el colombiano José María Vargas Vila (1860-1933). Junto con Rubén Darío, José Martí y Rodó, fue uno de los intelectuales de su época que hicieron época en el continente. Hoy día es poco conocido por las nuevas generaciones de lectores en el continente, aparte de que los colombianos, a diferencia de los nicaragüenses o lo cubanos, no han elevado al explosivo Vargas Vila como apóstol o escritor de la nación o de la nacionalidad, aunque muchas razones no les podrían faltar para hacerlo, pues Vargas Vila trató los temas que preocupaban y atormentaban a su mundo como ninguno otro: el peso de la iglesia con sus dogmas, la presencia cada día más fuerte de los intereses norteamericanos y la ausencia de libertades y democracia en el continente.
Sostiene Pereira
Antonio Tabucchi
Editorial Anagrama
Barcelona
Páginas 184
1999 (1994)
Quizá los libros que más nos gustan deban ese lugar en nuestra escala personal al momento en el cual los leímos. Probablemente, las vivencias de la ocasión nos hicieron más proclives a disfrutar de esas obras. Y luego, cuando sospechamos aquella inestabilidad del criterio, nos procuramos correctivos, antídotos contra nuestra propia condescendencia; así que releemos. ¡Vano intento! Como un Heráclito lector tratamos de regresar a aquel río de palabras que ya es otro... "Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos", sentenciaba el poeta.
La zona del exilio es el mismo territorio de la soledad.
Manuel Ramos Otero, "El cuento de la Mujer del Mar"
Me da grima pensar hasta qué punto llegaremos los gay[s] en busca de lugares donde tener sexo feliz.
David Caleb Acevedo, Diario de una puta humilde
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