Insoslayable, la risa de la Medusa sigue brillando. ¿Cómo pensar críticamente una obra de mujer que escribe mujer sin volver necesariamente sobre Cixous? Nos advierte esa primera línea de su ensayo/manifiesto que no se trata de una mujer escribiendo sobre mujeres, sino de la mujer que escribe mujer, es decir, que se escribe. "Woman must write her self" (2039). Si la mujer puede escribirse, entonces ha dejado de ser el otro sexo, o el sexo perdido, simplemente porque la escritura, que empodera, da voz - no para hablar como víctima- sino para contar lo que ha sido borrado de su ser, de su esencia. De de Beauvoir a Cixous hay esa brecha que la escritura repara. Una mujer que escribe cesa de ser el absoluto Otro. La escritura es tinta, es color. La mujer que se escribe deja de ser transparente, aparece allí, de cuerpo entero en la página, toda su historia inusitadamente visible, con todo lo ganado y lo perdido, lo soñado y lo por venir.
Relatos, irrelatos, minirrelatos, cuentititos
Señores, estoy cantando,
Lo que se cifra en un nombre
Jorge Luis Borges
Candelario Obeso es un poeta fundamental no sólo para el acervo cultural de Colombia, sino también por el controvertido título de precursor de la poesía negrista. Vivió durante los años en que se pusieron en práctica las leyes abolicionistas. De hecho, la esclavitud se dio por concluída en 1852, pero fue sólo la firma de un documento, ya que los españoles siguieron por mucho tiempo perpetuando la costumbre europea.
LOS DESCEREBRADOS DEL BOSCO
"Maestro, quítame la piedra, me llamo
Lubbert Das". Mi cabeza en la flor
y la flor en la mesa. Yo proclamo
la forma circular de mi dolor.
La mujer con el libro que cerrado
descansa sobre la mesa redonda
y el embudo invertido apuntado
al cielo de un paisaje escaso de fronda.
Las voces del afuera
Estrella que cae
I
Como un parpadeo
de ojos que huyen,
estela que atrapa
un sueño que espira.
Y nos preguntamos
donde el brillo anida,
si acaso su huida
desafía al sol.
En cierne un deseo
como rito mágico
nos convierte en ansias
que buscan respuestas.
El sueño nos vence,
nos dice: ¡Mañana!,
y así el alma vuela
en busca del alba...
Naipes marcados es un libro hecho de reflexiones sobre el mundo y la vida que reviste un carácter notablemente ascético. Es, si se puede decir así, la filosofía moral destilada por un poeta que ha acumulado años, libros y experiencias. Se trata de un moralismo muy peculiar, ya que, tomándole la palabra a Pasolini, Marcos Barnatán, consciente de las limitaciones del moralista, estampa en su libro esta máxima cautelosa: «Los moralistas siempre están mal informados». No parece que sea ese su caso, seguramente porque es el poeta que hay en el autor quien suple la falta de información del moralista.
A veces, las reflexiones surgen sin rodeos, o sea, sin autores interpuestos; otras, proceden de lecturas inspiradoras; hay también casos en los que el autor transcribe una frase aguda, a menudo taladrante, que ha leído en un libro o que ha oído a un autor, y se ha sentido impresionado y acierta a transmitirnos la impresión.
La elección del tema y del título de esta novela se pueden justificar si conocemos a su autor: Gabriel Uribe Carreño. Es oriundo del Socorro, donde creció en los paisajes que evoca, a veces fielmente y siempre con los recuerdos de su niñez, y la interpretación que se hereda obviamente con el correr de los años. Su experiencia de periodista, dramaturgo y escritor literario le ha permitido llevar a cabo una publicación original con arraigo histórico en la época de la independencia en Colombia y particularmente en el Socorro. Volvemos a encontrar aquí el estilo pulido del autor así como su manera de describir el ambiente a través de sus personajes y unos lugares que se parecen a una escena de teatro en la sencillez de las descripciones de los lugares y los personajes y en la voluntad de ambientar una época.
Novela motivo de escándalo en Suecia durante años, el malsano néctar de la planta Sensitiva amorosa impregna todas las páginas de este libro que toma su título de dicha especie vegetal imaginaria, y que con su desbordado lirismo, sus entonces audaces referencias sexuales, su elaborado e innovador lenguaje y su estética decadente provocó confusión e indignación entre sus contemporáneos.
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