RESINO, Carmen.
La bóveda celeste
Barcelona: Roca Editorial,
2009
270 páginas
Las lágrimas de HenanA un escritor sólo se le conoce a través de su obra literaria, y a veces es necesario contemplar el momento en que se construyó ese tejido narrativo para tener una idea, al menos aproximada, del verdadero significado de su literatura en un contexto histórico.

1.
Juventud y rebeldía no han sido siempre ideas afines. Una panorámica mirada a la historia nos permitiría avizorar que durante los periodos políticamente más convulsos -sobre todo durante las guerras-, quienes ejercen el poder prefieren diluir la noción de juventud en beneficio de otros motivos que favorezcan la manipulación de sus gentes.
Su historia retumba en los edificios montevideanos. Es un eco lejano, tan incomprensible que probablemente lo que cuente este sumamente deformado. Dicen que aún hoy se le puede ver pasar en taxi, mirando para arriba en
Como todo mito el resultado de su aventura es una historia triste y de dudosa

NOTA DEL AUTOR. Permito que se publiquen estos fragmentos de una crítica de la novela publicada en Ventana Abierta, a poco de ser dada a la estampa, consciente de que eligí un mal ejemplo en mi arremetida contra el mercado editorial, como lo demuestra la clamorosa recepción por parte de la crítica y del público que ha tenido la novela del Nobel peruano-español. Quede entonces como un ejemplo negativo de lo que no suelo hacer: críticas o reseñas de obras o autores para intentar denostarlos. Mea culpa. Víctor Fuenes.
Jamás tuve la intención de dedicar mi vejez a recordar un duelo tan limpio. Antes de los hechos que voy a referir ni se me habría ocurrido pensar, cuánto menos desear, que el baile del cuchillo pudiese llegar alguna vez a grabar mi nombre en la memoria de la gente y condenarme a mí a este oscuro exilio clandestino. Si las cosas se han dado de esa manera, no me queda más remedio que aceptarlo. Pero créanme que tengo que superar una gran resistencia interior para acceder a su pedido de relatar lo acontecido. No es por miedo a que me delaten. Se trata solamente de mi propia perplejidad ante lo que yo mismo he hecho. Que esto quede bien claro. Me parece una cuestión elemental de honestidad para prevenir a quien quiera armarse de paciencia y escuchar los sucesos de aquel 14 de enero.
Adán ha trabajado este día intensamente, como todos los días de su vida. Agotado y satisfecho al mismo tiempo, por la labor realizada, se ha sentado sobre un peñasco y medita, terriblemente abandonado a sí mismo.
Cuando la muerte llama a tu puerta
respondes con firme voz.
Oh, los largos muros de la siesta,
cuando el dolor sojuzga la piedra
y el sol es un puro reflejo
que mide lo presente.
Por estrecha senda caminas
mientras la luz
resbala por los techos de las casas
y se detiene en sus paredes.
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