He pensado varias veces en el significado cabal de este cuadro de Edvard Munch, el pintor noruego que nació diez años después que Vincent van Gogh y veinte años antes que Franz Kafka. Lo he mirado de arriba a abajo, de izquierda a derecha, de anverso a reverso, y no he encontrado más que una profunda melancolía hecha a brochazos y una rara sensación de que su personaje, de espaldas al espectador, huye hacia un rumbo desconocido, sin revelarnos su rostro ni su nombre.
Es difícil imaginar el panorama de la poesía latinoamericana en Suecia sin la presencia de un personaje extravagante como Sergio Canut de Bon, quien le ponía color a la vida burlándose de la muerte. Era un conversador ameno y sabía sacarle partido a las tertulias, donde sus anécdotas parecían juegos de pirotecnia. Sus sentencias concisas, hechas con ingenio y humor cáustico, constituyeron el lado fuerte de su creación literaria, quizá porque a través de ellas quería expresar la verdad -su verdad- de una manera breve, rotunda y poética.
Una constante histórica, casi invariable de lo humano es la existencia del crimen en forma individual y colectiva, estimulado por pasiones sublimes y bajas. Su origen es bíblico y acompaña la gran literatura desde Sófocles. Están las razones económicas y las amorosas: la codicia y los celos constituyen hilos envolventes en los crímenes. Las hay por guerras y ambiciones de poder. Por fundamentalismos religiosos y políticos. Por venganza y sentimientos altruistas. Por estupidez e inteligencia. Por maldad y desvaríos. Como terrorismo y crimen de Estado. Como espionaje.
Laura Restrepo.
Demasiados Héroes.
Bogotá, Alfaguara, 2009.
260 páginas.
Fue aquel verano es cierto.
Bien lo has dicho.
En Praga hizo esos días
un sol inagotable,
de Junio, y tú,
con tus 20 cumplidos
mentías por la diestra
y la siniestra
a todo el respetable.
A modo de prólogo: "El condicional abriendo"
El condicional abriendo ¿Dónde anda la memoria de Rolando Revagliatti? ¿Acaso internada en los esquemas del latín clásico y haciendo una transferencia en el español medieval para llegarnos hasta ahora, a la reconstrucción de la lengua española en unos versos de penetración del infinito?
Fernando Garavito ‘Juan Mosca’ con un gato.
¿Puede un reaccionario ser un buen escritor? Para algunos sectores a la izquierda la respuesta es negativa, un contundente ¡No! Sin embargo, puede ser ¡Sí!
Balzac era uno de los novelistas favoritos de Carlos Marx, a tal punto que le escribió a Federico Engels que había aprendido en Balzac más sobre Francia que en todos los historiadores franceses juntos. Igualmente, Balzac era monárquico, reaccionario, conservador y católico en sus creencias. Pero, es el creador de La Comedia Humana, un soberbio realista. No es el único ejemplo. Otro inmenso de las letras universales era conde, de la nobleza terrateniente, religioso, el autor de Guerra y Paz, León Tolstoi.
Pasión crítica, Ensayos sobre literatura latinoamericana contemporánea del escritor Alejandro José López Cáceres. Colección La Tejedora, de la Escuela de Estudios Literarios de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle de Colombia.
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