El cuento "Hay una señora extraña en la cama de mamá" hace parte de la colección titulada El pozo y el péndulo.
El pozo y el péndulo
Colección Mil y una Sílabas
Revista Odradek, el cuento
ISBN: 978-958-8794-45-7 / 2014
Páginas 186
2014
En cuanto se trata de afrontar la literatura desde la crítica, desconocida para muchos, despreciada por otro tanto, siempre nos ha cautivado la relación entre creación y tradición. Cuando nos enfrentamos ante una nueva lectura nos es inevitable no atar ciertos cabos, aparentemente imperceptibles, entre un pasado del cual somos herederos y un presente que heredaremos. Todo escritor que se precie de serlo no puede evadir el análisis de la crítica; muy por el contrario, espera que la crítica cumpla el papel para la cual ha sido destinada. La labor del crítico se asemeja en este sentido al análisis de un médico forense; la diferencia tal vez estribe en que el forense se enfrenta ante materia mortis y en descomposición continúa, mientras que el crítico con esencias vivas que si bien están en proceso de descomposición también de composición y, por ende, se prolongan mucho más allá del tiempo normal y caduco que nos toca en suerte vivir, gracias justamente al papel que juega la crítica dentro del universo literario.
***
Juan Claudio Morales Villa frente a la portería. El portero tiembla, el árbitro juega con el pito. Juan se persigna y le pide a dios que haga justicia. Piensa en que preñó a la prima. Los medios locales califican a Morales Villa como una de las grandes promesas del fútbol. Frente al portero sonríe, los reclutadores del Barsa están en las gradas. Tiene un jugoso contrato que firmarán con Juan Claudio Morales Villa al terminar el partido. Juan mira al cielo espera que su novia lo perdone por haberse tirado a su hermanita. Sus padres han hipotecado la casa, empeñado prendas y hasta vendido al perro, para enviar a su hijo a los mejores campamentos del deporte en Italia, España, Brasil y Alemania. Recuerda la cara de aquel niño y su gatito a los que atropelló borracho con la motora de su vecino, a quien sentenciaron a tres años de cárcel. Juan Claudio besa su crucifijo y sonríe al portero. El árbitro está a punto de colocar el pito en su boca. "Diosito ayúdame en esta y no volveré a joder." Los comentaristas, los reclutadores, su prima, su novia, hasta el vecino pendientes al momento que llevará al primer futbolista puertorriqueño a la gloria. La legislatura multipartidista lo homenajeó la semana anterior por ser un ejemplo para la juventud isleña. El portero brinca en la portería, el árbitro suena el pito. "Diosito, ahí voy", grita la próxima gloria del fútbol. Juan Claudio Morales Villa tira el penalti a lo Panenka. En ese mismo instante cae un rayo inmenso, que deslumbra a todos, justo sobre Juan Claudio Morales Villa. El futbolista cae achicharrado, humeante, entre sus propios orines y un inmenso vómito de sangre. Todos, sus padres, el público, sus compañeros de la banca, su novia y su hermana, la prima embarazada de cinco meses y hasta el vecino aplauden sonrientes y gritan: ¡GOL!
Y creyendo que las fuerzas le faltarían por completo un día, Shajid se aseguró de tener una cantidad pasmosa de
Madrid, 1933. Aurora ata los cordones de los zapatos, acomoda el vestido. En un bolsillo del pollerón, la pistola. Acomoda el pelo y camina. En una de las habitaciones, grande y lejos del comedor, Hildegard, la hija, duerme. Ha preparado la conferencia sobre eugenesia que pronunciará mañana. Duerme cansada sin adivinar que su madre percibe su respiración unos metros más allá. Hildegard, me traicionaste, piensa Aurora mientras calibra en la mano el revólver. Te engendré para vengarme del absurdo destino, me negó tantas cosas: posición, apellido, fama, estudios. No tuviste padre, sólo progenitor. Te tuve sin ansiar goces sexuales, me vengué de la realidad y ella, que había logrado hacer lo que yo no pude me traiciona con un infeliz, que trabaja en el despacho de un cagatintas. Abre la puerta: Aurora dispara cerca de la sien de Hildegard, descerrajándole el tiro mortal.
Antes del alba y aún con algo de embriaguez, ese personaje dueño del poder, de costumbres vernáculas, de nombre extranjero: Faruk, y de prepotencia pirinea, se levantó sobresaltado en gritos diciendo que lo estaban robando, y con órdenes fulminantes envió a su gente, a sus esbirros, a que cubrieran todos los flancos, qué francotiradores se apostaran en las ventanas, qué nadie se moviera y que si fuera posible, si es que no faltaba otra orden más cercenante y apocalíptica, qué nadie saliera del perímetro y qué el aire se congelara.
Entonces una mujer que tal vez tuvo un pasado y cuerpo felices le trataba de tranquilizar diciéndole que ya no había nada que hacer, que se lo habían robado todo, que nada les quedaba ni siquiera la vida porque él había mandado congelar el aire.
Aniversario
Dimitris Angelís
Valparaíso ediciones S.L.
Páginas 78
2013
Nuestros héroes literarios son los poetas. Son como guerreros que, frente al olvido, el mercado y las modas literarias, no dejan de recordarnos que la poesía, como la filosofía, es la madre de todas las artes y las ciencias. Y la poesía, como lo muestra el poeta griego Angelís, puede recurrir al mito que le da forma y sentido a los interrogantes de este mundo: ¿cómo nombrar lo que nos rodea, nuestros sueños y pesadillas, tragedias y desgracias? Como se afirma en la entrevista, recurrir al mito es la propuesta de este poeta para salir de la disyuntiva entre poema social e existencial, dos variantes de la construcción poética contemporánea que nos agobia ya sea por su desnudez o simpleza, su falta de relación y diálogo con lo que sostiene ese espíritu poético, nombrar al mundo con las claves del lenguaje que nos ha proporcionado la variada y rica tradición clásica, porque lo que se comprende como clásico no debe ser interpretado como un oficio de abandono o destiempo.
Tres romances para oboe
María Clemencia Sánchez
Poesía
Fundación arte es colombia
Páginas 35
2014
La Fundación arte es colombia presenta el nuevo libro de poesía Tres romances para oboe de María Clemencia Sánchez. Este libro hace parte de la serie Colección Letras conformada por nueve poetas colombianos.
María Clemencia Sánchez reúne en esta oportunidad 30 poemas para leer en calma y disfrutar como un concierto de fugas poéticas entre La grey del amor salvaje de Las ilusiones perdidas de la Gacela del amor imposible, como si todo fuera una Fantasía (mera Alusión a Chopin). Todo para terminar en el Umbral y meditación de una Sinfornía inconclusa entre una Cantinela de deseos concluidos.
Para la muestra un botón de esta poeta con un talento excepcional...
Gaviero. Ensayos sobre Álvaro Mutis
Diego Valverde Villena (Ed)
Editorial Verbum
Páginas 232
2014
Ensayos: Joâo Almino, Adolfo Castañón, Benjamín Chávez, Juan Gustavo Cobo Borda, Eduardo García Aguilar, Barry Gifford, Geraldo Holanda Cavalcanti, Fabio Jurado Valencia, Juan Carlos Méndez Guédez, Santiago Mutis Durán, José Ramón Ripoll, Fabio Rodríguez Amaya, Jorge Rodríguez Padrón, Jorge Ruiz Dueñas, Pedro Serrano, Pedro Sorela, Consuelo Triviño Anzola, Diego Valverde Villena, Rubén Vargas, Ida Vitale.
El libro se presentó en la Feria del Libro de Guadalajara, el 5 de diciembre de 2014.
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