A Gustavo Pérez Firmat. Y en recuerdo de Pepe Rodríguez Feo y su correspondencia con Wallace Stevens.
The Swan Man
Debe de haber sido muy fría esa terraza donde se asomaba a la nada, a lo verdaderamente sublime del hombre. Pura escarcha. "Enebros goteando hielo", dice, mientras se burla de los misterios, el sonido del viento y las furias. Porque el hombre de nieve suele derretirse temprano entre los pinos. Es nadie.
Pulitzer
Señor vicepresidente, con su permiso, en la radio acaban de decir que le otorgaron el Premio Pulitzer a un poeta que se llama igual que usted. Qué gracioso, señor Stevens. La gente aquí en Connecticut, en nuestra compañía de seguros, se va a reír mucho de la casualidad. El Hartford Courant lo publicará mañana. Va y se lo atribuyen al abogado.
Frente a un hombre desnudo
Adriana Rosas Consuegra
Collage Editores
Bogotá
2014
Frente a un hombre desnudo
Adriana Rosas Consuegra
Collage Editores
Bogotá
2014
Hugo Figueroa Brett.Venezuela 1940. Militar de graduación académica se retira con el grado de Teniente de Fragata. En 1973 gana el premio nacional de cuentos convocado por la Universidad del Zulia con su cuento Metástasis. En 1975 edita su poemario 13 Genital. En 1976 gana el premio nacional de Poesía convocado por La Universidad del Zulia con el poemario Agosto tiene un titulo distinto para mí . Edita su libro Casa de Astrid y casa 1982. Es incluido en una selección de poetas venezolanos en la Revista Poesía del Ministerio de cultura de España (1986). Publica su poemario Scargot en el 2005. Reside en Venezuela.
El monólogo de Dionea se refiere al santuario de Dodoni, situado al noreste de Grecia, cerca de la frontera con Albania. Allí pueden visitarse aún las ruinas del oráculo más antiguo de Grecia, citado por Homero, Esquilo, Sófocles, Heródoto y Platón, entre otros.
En Las traquinias de Sófocles, donde se escenifica la muerte de Hércules, se hace alusión a la profecía inscrita en unas tablas de arcilla, procedentes de Dodoni, donde está inscrito el destino del gran héroe.
El monólogo comienza con la introducción de Las traquinias.
En el oráculo de Dodoni se confunden la historia y el mito, la religión y el teatro, el culto al cielo y a la tierra. Heródoto cuenta que fue fundado por una mujer-paloma que llegó desde Egipto. A fines del siglo XIX las excavaciones arqueológicas permitieron desenterrar un teatro.
Dionea, una diosa casi olvidada en la época clásica, es allí venerada como la diosa-madre, diosa de la abundancia y la fertilidad, compañera del Dios Zeus.
Como puede leerse en la Ilíada, Zeus y Dionea son los padres de Afrodita, la diosa del amor.
Dionea es también identificada con la madre de Dionisos, el dios del teatro entre los griegos.
En este monólogo Dionea es una « actriz-sacerdotisa » que intenta recordar la historia poética del lugar, donde las respuestas del oráculo a las consultas de los peregrinos eran logradas mediante la interpretación de los sueños, del vuelo de las palomas y del sonido de unos calderos de bronce colgados de los robles sagrados.
Dionea enumera las profecías más célebres del oráculo –entre ellas las concernientes a la princesa Io, amante de Zeus— así como los intentos inútiles de destruirlo y borrarlo del mapa.
Sobre algunas frases de grandes escritores se han escrito verdaderos tratados, se ha desparramado toda clase de hermenéuticas, tanto, tan densas y presuntuosas que terminan por asfixiar la inicial intención de la frase, escrita para enfrentar una encrucijada personal o para exorcizar un fantasma del pasado. La frase de James Joyce " ya que no podemos cambiar el país, cambiemos de conversación" se ha prestado a fáciles simplificaciones, a enjuiciamientos apresurados por su presunta irresponsabilidad respecto a los graves acontecimientos que estaban sucediendo en Irlanda en la lucha del movimiento nacionalista por lograr la independencia de Inglaterra lo cual llevó a una larga y cruel guerra donde los nacionalistas terminaron por caer en el más despiadado terrorismo, por convertirse en una secta de fanáticos que consideró que quienes no los apoyaban se convertían en sus enemigos de manera que el número de víctimas civiles aumentó considerablemente. Uno de los primeros films de John Ford plantea la figura del traidor desde la perspectiva de códigos crueles que ejecutaban a sangre fría a quien consideraban como un desertor. La política convertida en un dogma transforma en fanáticos a sus seguidores. Camus en Los justos daría un implacable análisis de estos fanáticos capaces de convertir lo político en un acto delincuencial, de matar inocentes en un atentado con tal de "llevar adelante la causa"
Un golpe fuerte en la ventana y una suerte de crujido leve -sonido casi imperceptible- sacó de concentración a la madre. Fue hacia la ventana, la abrió, y antes de gritarles a los niños que tuvieran cuidado porque iban a quebrar en cualquier momento un vidrio, se percató primero de que sus dos hijos estuvieran en algún punto de su observación: profirió entonces lo que en repetidas semanas venía advirtiendo con tono inseguro pero alto: "o hacen caso o se entran."
Dedicado a mis queridos amigos Horacio Peña y Ricardo Lindo
El temblor que sacudió a Cojontepeque la alborada de aquella mañana de octubre fue tan leve que habría sido indigno de figurar en las crónicas y fastos locales, a no ser por el colosal desprendimiento de tierra que produjo en la ladera de una de las colinas vecinas. El tal cerro, localizado a diez aullidos de coyote de Cojontepeque, había quedado práctica desnudo, por así decirlo, exhibiendo impúdicamente sus entrañas y sus intestinos.
Horacio y Ricardo, dos muchachos inquietos y holgazanes, alumnos del maestrescuela don Armando Contreras y que ese día habían decidido hacer la cimarra, fueron los primeros privilegiados en contemplar el vientre virgen que el cerro se veía obligado a exhibir a los cuatro vientos.
Admirados y maravillados quedaron los dos vagabundos al notar de pronto un deslumbrante y sinuoso filón, de color mostaza encendido, que rubricaba la telúrica herida de punta a punta.
Regresar a Cojontepeque y divulgar lo que habían descubierto fue sólo un acto. En cosa de minutos la noticia se había propagado por todos los rincones y los curiosos lugareños, en hordas, iniciaron su romería hacia el lugar del derrumbe.
Luego de haber visto aquello con sus incrédulos ojos, no hubo de transcurrir mucho tiempo para que la ciudadanía comarcal barruntara que estaba en presencia de algo grandioso, que, de la noche a la mañana, iba a transformar la miserable vida cotidiana de cuanto perro y gato residía en Cojontepeque, pues lo que contemplaban no podía ser otra cosa que el cuerno de la abundancia, una verdadera cornucopia.
Viaje a la lluvia
Myrna Nieves
Poesía
Ediciones Mairena
2002
Página 70 de 152