Papel.
Tened papel siempre en vuestro cuarto niños, no sabéis cuándo podéis descoseros.
No sabéis si será de noche y no podréis hacer ruido mientras salen vuestros sueños. Y estará todo demasiado oscuro como para que podáis recogerlo.
Tened siempre papel en vuestro cuarto niños, no vaya a ser que pronto tengáis un funeral y ese espacio de dos horas no sea cupo suficiente para llorar.
Tened papel niños, rollos y rollos, que no se os pueden acabar. Son de gran necesidad.
No sabéis cuando tiraréis la pared abajo a base de estornudos y por no poder dormir vuestro hermano se quejará.
Pero si en un despiste de tal magnitud, olvidarais tener papel, niñas, no os preocupéis. Agarrad un bolígrafo y llenad las paredes de tinta.
Así, cuando os encuentren por la mañana, vivas pero frías, todos entenderán para que sirve el papel, y si no, que sean ellos los que limpien la sangre del suelo.
María Clara González. Poeta con estudios de Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia. Ha publicado siete libros de poesía: Pulso interno, 1990; Corte en el tiempo, 1993; Pasajeros del viento, 1996; El lento trabajo del olvido, 2002; Eternidad visible, 2008; Habitar un umbral, 2013; No era un viernes, 2014. Participante en encuentros nacionales e internacionales de poesía- Está incluida en diversas antologías de Colombia, Estados Unidos, Canadá, Francia Méjico y Rumania. Ha obtenido varias distinciones nacionales e internacionales: nominada al Premio Internacional de poesía en el Festival International «Curtea de Argeş Poetry Nights», Rumania 2017. Finalista Undécimo Certamen Internacional de Poesía Buenos Aires 2012; Mención de Honor Categoría Poetas Reconocidos concurso Oxford Center / Unión Nacional de Escritores, Bogotá, 1997. Ha compartido su poesía en diversos encuentros internacionales y ha sido invitada a Madrid en 1998, St. Paul Minnesota al Macalester College en el 2003; a Lima por el sello editorial Pilpinta en el 2013 y a Nueva York por Latinpoets Organization en el mismo año.
La casa anegada
Óscar Osorio
Relatos
Programa Editorial Universidad del Valle, Cali, Colombia
Páginas 100
2018
Vidas de Gulliver
Poesía
Colección Betania de Poesía
Páginas 102
ISBN: 978-8480173216
Idioma: español
2018
Cuando se edita por cuarta vez un libro algo bueno contiene sus páginas y así es el interior del libro de León de la Hoz, si navegamos –o naufragamos por sus páginas– veremos que no nos deja indiferentes.
Sin abrir Vidas de Gulliver llama la atención el sugerente color rojo de su portada y más la barca volteada y a la deriva, varada en…
Esta fue la segunda vez que me contrató. El trabajo no es difícil si la conciencia me deja seguir adelante. No hubiera sido muy distinto trabajar como taxista o con un Uber, pero no es lo mismo. Ella me contactó muy temprano por la mañana. Le gusta levantarse y saludar al sol, costumbre que quizás leyó en algún libro de autoayuda o le copió a alguien que usa su espiritualidad como una moda pasajera.
No creo que George Santayana y mucho menos su inolvidable alter ego Oliver Alden –genialmente modelado en su única novela: The Last Puritan--, se dejarían enturbiar hoy por la enredada red de redes. El tumulto cibernético no evita valorar los poemas escritos por cubanos que confluyen desde cuatro generaciones.
Ni en aquel culterano Boston donde Santayana impartía clases de filosofía o en este salón de Harvard; ni en La Habana de Alejo Carpentier o en el Madrid de Gastón Baquero; hay suficiente tumulto para que los catastrofistas logren despedirnos de la poesía. Las corrientes temáticas y estilísticas suelen distinguirse a pesar del masivo tumulto, similar en cualquier otra nación de habla hispana, en cualquier otra lengua.
El alboroto producido por la multitud de poetas con acceso a publicar, no pasa de ser un fenómeno soso y zonzo. Los críticos literarios más cáusticos hablan de que se pasó de lo deplorable a lo mediocre. La proporción de mentecateces por poema no es mayor que en otras épocas; lo que sucede es que hoy nos enteramos enseguida de casi el cupo de simplezas y tonterías, al punto de que huimos despavoridos ante tanta trivialidad, sobre todo en el espacio virtual.
Cuando vaya a Cúcuta te llevaré flores silvestres amarillas, caracolas, vino tinto. ¿Qué hacías tú, marinero, en el altiplano? ¿Qué hacías tú en la mar, Ícaro hermano?
Luis Cardoza y Aragón
De la historia intelectual y literaria de Colombia resaltamos aquí el legado articulador del poeta y crítico Jorge Durán Gaitán. De su iniciativa junto a Hernando Valencia Goelkel nació la emblemática revista Mito cuyo perfil define Gustavo Cobos Borda de la siguiente manera:
"Los 42 números de Mito y las ediciones de libros que impulsó constituyen una aventura intelectual aún vigente. Cuatro premios Nobel honraron sus páginas y supo mantener un diálogo con España, no solo la peregrina sino también la censurada durante el franquismo."
¿Qué es lo prohibido?: «La sociedad no prohíbe más que lo que ella misma suscita».
Lévi-Strauss
No sé en qué momento me comenzaron a interesar las nalgas de los niños. Desde que los curas, los políticos, los empresarios fueron exhibiendo sus miradas huidizas en la pantalla de televisión, y los diarios de vida infantiles eran pruebas fidedignas en los tribunales de justicia. Nunca antes había sentido una palpitación por esos cuerpos incompletos, pero estábamos todo el tiempo expuesto al bombardeo mediático de «las erosiones de cero punto siete centímetros en la zona baja del ano». O, en el periódico la frase «a los chicos reiteradamente abusados se les borran los pliegues del recto». La brigada de delitos sexuales alertando a la población sobre las conductas cambiantes en los niños y el examen periódico de sus genitales. El servicio médico legal ratificando las denuncias después de los peritajes físicos.
Nada de nombres
José Alias
Novela
Turpin Editores
216 páginas
ISBN 9788494916618
2018
Página 27 de 152