El film El Laberinto del Fauno es una magistral producción cinematográfica dirigida por el director mexicano Guillermo Del Toro. Del Toro, uno de los jóvenes talentos del cine mexicano había demostrado su ingenio como director y guionista en films en los que ya exploraba el contexto mitológico de los cuentos de hadas, de los mundos subterrános,
Una va por ahí bajo la tarde soleada, de esas que de vez en cuando se ven por estos lados. Piensa en las mismas cosas de siempre, en las que le taladran la cabeza. El recorrido se hace más largo, mientras más avanza, como si la meta fuera el infinito. Una va sola porque la gente siempre anda muy ocupada y nadie tiene por qué acompañar a nadie así como así, mejor dicho, nadie tiene
He pensado varias veces en el significado cabal de este cuadro de Edvard Munch, el pintor noruego que nació diez años después que Vincent van Gogh y veinte años antes que Franz Kafka. Lo he mirado de arriba a abajo, de izquierda a derecha, de anverso a reverso, y no he encontrado más que una profunda melancolía hecha a brochazos y una rara sensación de que su personaje, de espaldas al espectador, huye hacia un rumbo desconocido, sin revelarnos su rostro ni su nombre.
Guillermo Camacho encabeza la revista "Aurora Boreal", una publicación que busca preservar y disfrutar de la lengua española y sus formas artísticas. Latinhub conversó con Camacho.
¿Cuál es el antecedente de una propuesta como Aurora Boreal® y qué anima su aparición?

En Barranquilla –donde las apariencias indican que no se lee, y hay tres librerías en las que Faulkner se agota en 48 horas– Álvaro Cepeda Samudio, un muchacho de 27 años que por lo menos ha pasado diez en los salones de cine y otros diez en los bares acaba de publicar un libro de cuentos colombianos vividos en Nueva York. Hay algo estrafalario en todo eso, como en la misma persona del autor, que tiene –y él lo sabe, tal vez demasiado– cierto aire de chófer de camión y al mismo tiempo de contrabandista de sueños. Todos estábamos a la espera, se llama el libro, ilustrado con unos extraordinarios dibujos de Cecilia Porras, quien parece haber desentrañado a cada cuento su recóndita esencia autobiográfica, y ha llenado la edición con retratos de Álvaro Cepeda Samudio vestido de payaso, vestido de estudiante de Columbia, vestido de hombre común y corriente. Álvaro Cepeda Samudio vestido de casi todo lo que él ha sido o ha querido ser en la vida.
No ha sido fácil publicar este libro. Quienes conocen a Álvaro Cepeda Samudio apenas superficialmente no entienden cómo hace para escribir sus cuentos. Aunque en alguna parte del mundo haya vivido más de dos años consecutivos, Álvaro Cepeda Samudio no ha permanecido quieto más de una hora en toda su vida. Sus cuentos serían explicables si se demostrara que los ha ido escribiendo de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, en las paredes, en las mesas, detrás de las puertas. Uno no puede entender que un día se haya sentado frente a una máquina y hubiera escrito y luego corregido y por fin puesto en su forma definitiva una cosa tan hermosa y lograda como “Hoy decidí vestirme de payaso”. Pero el caso es que lo ha escrito –y ocho cuentos más– con el mismo cuidado con que ha leído, sin que nadie entienda cómo ni cuándo, a Saroyan y a Faulkner, a Joyce y a Hemingway, y a todo Pío Baroja y Arturo Barea y Benito Pérez Galdós, y a otros muchos escritores heterogéneos, algunos de los cuales tan extraños que parecen inventados por él mismo.
Primera: Fotografiarse con un librero detrás.
Segunda: Mencionar el reto de la hoja en blanco.
Tercera: Doblar por la otra esquina de las influencias recibidas.
Cuarta: Citar el elogio oral regalado por un autor muerto.
Quinta: Exaltar las infinitas revisiones de un texto.
Sexta: Hacerse el atormentado por editores y traductores.
Séptima: Contar cómo rompió o echó al mar un manuscrito.
Octava: Mirar para el cielo cuando se habla de Posteridad.
Novena: Lisonjear los talleres literarios y clases de escritura.
Décima: Echarle la culpa al intelectual orgánico, el contexto y la semiótica.
Undécima: Sonreír ante cualquier parecido con otra obra.
Joaquín O. Giannuzzzi (Argentina 1924-2004). Poeta, periodista y crítico literario. Obtuvo los siguientes premios: Municipal (1980), Nacional de Literatura (1992), Esteban Echeverría (1993) y Konex (1984, 1994, 2004). Su poesía huye del tono pomposo y de la profusión verbal. El sujeto giannuzziano se vale de profundas reflexiones metafísicas para develar un nuevo orden en todo aquello que percibe u observa de manera puntillosa. El poeta filosofa, entre otros asuntos, sobre los seres, las vivencias cotidianas, sobre la vida y su finitud, sobre la fatalidad del tiempo, tribulaciones y malaventuras. En sus textos se aprecia cierto humor oscuro, cáustico y miríficamente agudo. Giannuzzi es uno de los poetas contemporáneos más influyentes en la literatura argentina.
Si las ciudades tienen su narrador, por ejemplo, París a Proust, Dublín a Joyce, Buenos Aires a Mallea y Nueva York a Paul Auster... Medellín también cuenta con el suyo. Podría decirse que es Fernando Vallejo, pero no sería exacto, por cuanto el mundo Vallejo, aunque se sitúe en Medellín, pertenece más
La edición de "Tintín en el Congo" es un excelente motivo para abordar el tema del racismo en los llamados "cómics", donde los negros representan el subdesarrollo y los blancos la expansión imperialista, una imagen que nos persigue como fantasma en el subconsciente colectivo. Si anudamos los cabos sueltos de la historia universal, advertiremos que el racismo tiene sus primeros antecedentes en el pasado colonial de las culturas no occidentales, donde los conquistadores europeos, a diferencia de los asiáticos, negros o indios, impusieron su voluntad a sangre y fuego.
Aurora Boreal® se encuentra con el escritor islandés Óttar Martin Nordfjörd en el barrio de Triana en Sevilla. Óttar Martin Nordfjörd nació en Reykjavik en 1980. Estudió filosofía en la Universidad de Islandia y en la Universidad de Aberdeen, en Escocia. Actualmente vive en Sevilla. Es autor de cinco novelas. Una de ellas, Hnífur Abrahams (que Duomo publicará próximamente en castellano), fue una de las más vendidas en 2007 en Islandia. Finalista del Premio de la Novela Policiaca Islandesa. La productora cinematográfica Zik Zak adquirió sus derechos audiovisuales.
Hola, hoy les voy a hablar sobre la belleza y el cabello.
Quería compartir con ustedes mi acondicionador para cabello favorito, el cual estoy usando en este momento. Se llama Macadamia Oil Deep Hair Repair Masque. Nunca antes había estado tan satisfecha con un acondicionador hasta que probé este producto.
Este producto deja mi pelo muy brillante y suave. Después de utilizar este producto, parece que mi pelo se ha moldeado con una plancha. Otra cosa que me encanta de este producto es su olor increíble. Las instrucciones aconsejan el uso del producto una a dos veces a la semana. Yo prefiero dos veces. Después de lavar el cabello, hay que peinarlo suavemente para obtener una fácil aplicación del producto. Una vez que has cepillado suvamente tu pelo, aplica una cantidad de acondicionador (poca cantidad es suficiente) sobre el pelo. Luego colócate un gorro de ducha en la cabeza. Yo lo dejo actuar de siete a diez minutos antes de enjuaguarlo con agua fría. El producto funciona mejor con agua fría porque el agua fría, en general, es mejor para el aclarado del cabello, ya que promueve brillo y elimina el frizz.
A próposito yo compré mi Macadamia Oil Deep Hair Repair Masque vía Amazon.
Magallanes
Dirección: Salvador del Solar
Guión: Salvador del Solar, sobre el cuento “La pasajera”, de Alonso Cueto
Intérpretes: Magaly Solier, Damián Alcázar, Christian Meier, Federico Luppi
Fotografía: Diego Jiménez
Música: Federico Jusid.
Año: 2015
Perú
Año: 2012
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