I
Aunque a todos nos ocurre, muy pocos tienen consciencia plena de ello. La vida nos propicia una multitud de experiencias, nuestra existencia transcurre en escenarios diversos, el mundo se nos aparece repleto de objetos y de eventos. Todo esto deja rastros profundos en nosotros. Sin embargo, la posibilidad de expresar estéticamente dichas huellas exige una sensibilidad especial. En el caso de los escritores, abundan aquellos que saben referir una anécdota de manera divertida -gracias a esta habilidad, sus libros suelen venderse a granel-; pero el arte del relato no se agota allí. La entretención, por el contrario, es un mecanismo que está al servicio de algo mucho más entrañable. Porque, esencialmente, la narración es una forma de conocimiento. Por fortuna, incluso en estos tiempos -tan proclives a la banalización- perviven autores que mantienen su arraigo respecto de la tradición literaria. Contar es el modo privilegiado que siempre hemos tenido para comunicarnos el resultado de las experiencias vitales. Hoy nos repiten hasta el cansancio que un libro es más importante cuanto más se venda, pero los alcances artísticos no se dejan medir toscamente: una obra se torna valiosa en la medida en que nos permite ensanchar nuestra comprensión de la vida. Esto no significa que haya de tener una moraleja o algún tipo de enseñanza explícita; al contario, un relato capaz de penetrar en las complejidades de la condición humana se resiste a cualquier tipo de simplificación.
La trilogía Yusuf está compuesta por Huevo, Leche y Miel y está realizada de forma descendente. La trilogía se centra en la forma de ver la vida con las distintas variantes del tiempo pasado y los cambios vitales tanto en el protagonista como en lo que le rodea. Esta trilogía empezó a tomar forma cuando Semih Kaplanoglu, uno de los guionistas, directores y productores contemporáneos más aclamados de Turquía, revisaba un guión que había escrito hacía tiempo y que contaba a grandes rasgos la historia de Yusuf hacia el fin de su adolescencia, tal como aparece en Süt (Leche). En Huevo el poeta Yusuf es adulto y regresa a casa al morir su madre. Ayla le ayudará a canalizar sus emociones. Yumurta (Huevo) ha sido galardonada con el premio al Mejor Director en los festivales de Fajr, Valdivia y Bangkok. Además ha ganado más de treinta premios, entre los que se destaca La Naranja Dorada (Festival de Antalya) y el Tulipán Dorado (Festival de Estambul).
La lengua es un órgano muscular importante en la vida de quienes la poseen. Quizás por eso se dice que Dios nos concedió la lengua para tres propósitos bien diferenciados: la función verbal, la función nutritiva y la función erótica; ésta última nos diferencia a los humanos del resto de los animales, pues la lengua -y no sólo la verbal- es la más eficaz embajadora de la pulsión sexual, así se insista en que el sexo no está dentro de la boca, ni entre las piernas, sino en la cabeza.
La lengua, como pocos órganos del cuerpo, tiene una libertad de movimientos en todos los sentidos y direcciones -proyecciones hacia afuera, retracción, descenso, elevación, desplazamiento lateral, acortamiento, arqueamiento y rotación-. Presenta, asimismo, un revestimiento superficial de mucosa, que rodea completamente su cara superior o dorso, donde están las "papilas gustativas", con sus diversas formas y tamaños.
Miguel Espinosa (Murcia, 1926-1982) es un escritor de culto, una rareza en el ámbito de la literatura española, que nos sorprende con la fina ironía de su prosa. Conocido por Escuela de mandarines, su escritura gira alrededor de una idea y se sustenta en pilares tan antiguos como sólidos: la palabra profética que desciende hasta las formas primarias
Entrevista a Jacinta Escudos
Conversamos con la escritora y periodista salvadoreña, Jacinta Escudos, merecedora de varios premios literarios, entre ellos, el Mario Monteforde Toledo de Guatemala por su novela A-B Sudario en el 2002.
Anoche vimos "Mogambo", de John Ford, en la Cinémathèque. Un tecnicolor de tonos cobrizos, algo quemado, y oh sorpresa los créditos iniciales ruedan acompañados de coros africanos y tambores. Ahora sabemos que fue filmada a fines de 1952 y comienzos del 53 en Kenia, en Uganda y en el Africa Ecuatorial Francesa, un territorio de dos millones y medio de kilómetros cuadrados conquistado por los militares exploradores franceses a fines del siglo XIX. (Quiero leer Viaje al Congo, de André Gide)
Gorilas muy humanos se enfrentan a mano pelada y gritos y gruñidos con la banda de cazadores armados de carabinas dirigida por Clark Gable, y de la que forman parte "El Antrópologo Británico" y su Señora Grace Kelly, así como la hermosa flaca aventurera encarnada por Ava Gardner, quien se autodenomina en las presentaciones "Honey Bear" (miel de osos)
Miles de nativos musculosos rítmicos cantantes bailarines semidesnudos algunos con lanzas trabajan de figurantes extras en su propia tierra, Mogambo, acompañando en sus safaris a los occidentales "rosados" en bermudas...
"Agarrando pueblo", de Carlos Mayolo, me viene a la memoria, ir a lugares "exóticos" para filmar el color local, John Ford anda en el corazón de Africa con sus cámaras "filmando negros" estéticos, coreografías en medio de paisajes espectaculares, con animales "en una inconcebible libertad" (micos, tigres, hipopótamos, leones, jirafas... gorilas) encargados por los zoológicos y los circos de Europa y Estados Unidos. La película, dicen los archivos electrónicos, también fue un encargo. Y un remake.
Muñecas - collages digitales
Más de la mitad de mi vida la dediqué a la narrativa de ficción, al cuento y a la novela, pero de unos seis años a esta parte alterno la creación literaria con la plástica, y esta última cada día con mayor fuerza. De niño había sentido inclinación por la pintura, y había algo de pasión en ella, acaso por crecer en el entorno propicio, ya que mi padre era dibujante de historietas. Fue definitivo aunque no definitorio, que a la par que cursaba yo la educación secundaria estudiase artes plásticas en la Escuela Municipal de Arte Emilio Caraffa de Cosquín, en la provincia argentina de Córdoba, hasta los 18 años, cuando comencé la carrera de cine en la Universidad. Poco duró esa carrera, se desvaneció por inconsistencia porque detrás empujaban con más fuerza otros sueños.
En Europa, concretamente en Madrid donde residí desde 1975 hasta hace poco, y antes de afincarme en la ciudad alemana de Colonia donde vivo desde hace tres años, muy esporádicamente retorné a mis orígenes artísticos y me centré en la escritura de ficción y en mi trabajo profesional como creador y coordinador de espacios museísticos.
Cuando creí que definitivamente había perdido mi capacidad para expresarme con la imagen, el color, el espacio, etc., de la manera más tonta, jugando casi casualmente con Photoshop, percibí cómo un mundo de posibilidades expresivas se abría de par en par; volví a sentir entusiasmo, el mismo que años atrás puso oleos y pinceles en mis manos, volví a experimentar la alegría cuando bullen las ideas en la cabeza y tienes la certeza de concretarlas, de materializarlas. En la brevedad de mi quehacer cuento con dos exposiciones llevadas a cabo una en Madrid y otra en Colonia, y un puñado de publicaciones en revistas de arte.
Naturalmente, las obsesiones que en mi obra literaria son intérpretes o bien se deslizan como un bajo continuo en las narraciones, son igualmente protagonistas aquí, en mi obra gráfica: el reconocimiento del lado oscuro del alma, el dolor, la carne, la sangre, la inocencia perdida… constantes que con menor o mayor relevancia, conforman el nudo central de mi obra. En el caso concreto de la serie de collages digitales “Muñecas”, que aquí se exhibe, se entrecruzan la carne desnuda de los cuerpos adultos que poseen vestigios, o miembros, o cabezas de muñecas, con las muñecas propiamente dichas; estos seres híbridos entre el humano y el artificio, entre la inocencia y la perversión, habitan escenarios chocantes, penumbrosos o cerrados que mucho tienen de pesadilla. Los límites entre la niñez y la madurez, entre la inocencia y la maldad, entre el juego y la perversión se difuminan. La inquietud, la extrañeza se han apoderado de la imagen y dejan un regusto amargo. Tal vez porque hemos perdido de forma irrecuperable la inocencia.
Diario de la peste
Gonçalo M. Tavares
Traducción: Paula Abramo
8 de abril de 2020
Óscar Hahn (1938), poeta chileno. Entre sus distinciones figuran el Premio Nacional de Literatura en 2012 y el Premio Internacional Loewe de Poesía en 2014. La singularidad de su poesía radica especialmente en su audaz sincretismo que combina el lenguaje culto y el coloquial, así como en su enriquecedor uso de la intertextualidad. El amor y la muerte constituyen los ejes centrales de su obra, que refleja, en ocasiones, sucesos dolosos que golpean a la humanidad. Personajes como Heráclito, Miles Davis y San Juan de la Cruz transitan sus poemas; también prefantasmas y fantasmas, hongos atómicos y otros elementos singulares. Su creación poética está compilada en Poesía Fundamental, Chile, 2016.
Ya se trate de pájaros, de cometas o de veleros, ya se trate de un único pero variable pájaro-cometa-velero, las bien diseñadas manchas de Diego Arango Arango no cesan de navegar fulgurando en el espacio. La apreciación es lírica, ocurre que la pintura de Arango Arango es lírica.
Cuando el Tío* vio en mis manos el libro de Giovanni Boccaccio, lanzó un suspiro hondo y asistió:
-¿Leíste ya el cuento de Alibech narrado en la tercera noche?
Me quedé como alma suspendida en el vacío. No sabía que el Tío conocía el Decamerón, obra medieval censurada por los padres de la Iglesia debido a sus blasfemias y su desmesurado erotismo.
-Y tú, sin ser ratón de biblioteca, ¿cuándo leíste a Boccaccio? -le pregunté a modo de despejar mi duda.
-No hace falta que lo lea -replicó-. Si conozco al dedillo las obras clásicas es porque algunas de ellas están inspiradas en mi existencia y en mi libre albedrío. Soy el protagonista de esas aventuras y de muchas otras que aún no se han escrito. Si gustas, y dispones de tiempo, puedo contarte algunas para que tú, como buen escribano del diablo, les des forma y les pongas color.
Los textos de Alejandro José López Cáceres y asuntos relacionados con él, se publican en los siguientes medios digitales, entre otros:
CVI, Centro Virtual Issacs, en Cali; NTC... (Nos Topamos Con …) en Cali, Redyacción en Cali, Cronopios en Medellín, Mefisto en Pereira, Aurora Boreal™ en Copenhague y Madrid, Cañasanta en Canadá, Remolinos en Perú y Letralia en Venezuela.
En el proceso de construcción de esta NTC … internetgrafía trataremos de organizar y mejorar esta presentación para facilitar la consulta, recorrido y la lectura.
En primera instancia los textos los agruparemos así, con su respectivo vínculo (link):
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