El ranking de los libros menos vendidos es un sondeo al pasado. Esta sección pretende recordar los libros injustamente olvidados
El camión pasó veloz, la caja crujía sobre el eje, las cadenas chocaban contra la tapa trasera y las ruedas dejaban marcas en el asfalto por una pérdida de aceite.
Dejé de escuchar las risas. Una opresión en medio del pecho, una entrada ínfima de aire, un lazo cerrándose alrededor de mi garganta y la imagen de las niñas un rato antes,
La noticia de la muerte de Agustín me llegó a través de voces tristes, apenadas, quebradas. Luego los reporteros de los periódicos más importantes del mundo se sumaron a la lista, mientras que las universidades ya barajaban la idea de alguna conferencia, de algún curso sobre uno de los escritores más importante de los últimos 50 años. Las voces, lejanas, extrañas y, algunas, cortadas por el llanto, estaban unidas en un increíble hilo de dolor y asombro que la muerte de Agustín les había provocado. En aquellas manifestaciones yo sentía la congoja de aquellos que ahora borraban a un amigo de la lista.

Poemas
Seleccionados especialmente por la autora para AURORABOREAL
Poemas y cuentos cortos de Armando Romero
Para AURORABOREAL en Escandinavia.
De los libros:
El poeta de vidrio
Los móviles del sueño (1976)
A rienda suelta (1991)
De noche el sol (2004)
La raíz de las bestias (2003)
Si me lo preguntás, no sabría decirte a qué horas apareció la señora. Simplemente yo estaba ahí, en pleno café, tomándome uno de esos tintos orgánicos que venden ahora, exquisito, leyéndome una novela de Pedro Juan Gutiérrez, cuando esta dama cincuentona se me fue sentando al lado.
—¿Se puede?
—Por supuesto —le dije, traicionado por mi instinto de cortesía.
—¿Qué lee?
—El Rey de La Habana.
La miré detalladamente y me di cuenta de que no la conocía. Ni sus gestos distinguidos, ni su pelo cepillado, ni su rostro embadurnado de afeites se me hicieron familiares. Debió percatarse de mi desconcierto porque procedió a explicarse:
—Lo que pasa es que alguna vez escuché una conferencia suya y... Me pareció que es usted alguien de criterio elegante.
Una va por ahí bajo la tarde soleada, de esas que de vez en cuando se ven por estos lados. Piensa en las mismas cosas de siempre, en las que le taladran la cabeza. El recorrido se hace más largo, mientras más avanza, como si la meta fuera el infinito. Una va sola porque la gente siempre anda muy ocupada y nadie tiene por qué acompañar a nadie así como así, mejor dicho, nadie tiene tiempo ni para sonreír en esta ciudad fría. Y es que aunque a una se lo pidan de rodillas, no se va a reír, después de ver lo que se ve por ahí, más bien se enoja si alguien se lo pide. Por la calle van muchos de esos que dicen, atrévase a sonreír y verá lo que le pasa. A una le quitan las ganas de reír esas caras de reprimidos que hacen pensar que esta ciudad es insufrible. Y eso que una procura no mirar a fondo todo lo que la rodea, tal vez por miedo, o porque piensa que detrás de esa cortina hay un mundo descompuesto que lucha por sobrevivir, pero lo que hace es destruirse.
El ranking de los libros menos vendidos es un sondeo al pasado. Esta sección pretende recordar los libros injustamente olvidados
El verano del 2007 tuve la oprtunidad de volver a Madrid a visitar a unos buenos amigos. Llevaba marras sin ir. Me instalé en el departamento de mis conocidos de la calle Príncipe de Vergara y disfruté de un Madrid estivo y divertido. Tuve la suerte de tal vez contar con el verano menos caluroso de los últimos treinta años. De pasear en las tardes por su bello Parque del Retiro a escazas tres cuadras de la morada de mis amigos. De almorzar sus famosos callos a la madrileña. De probar su queso manchego y su extensa variedad de chorizos exclusivos mientras conversábamos de todo y revisábamos nuestros acontecimientos pasados en la frescura de las noches con jarras y jarras de vino tinto de verano.
Página 150 de 152