Andrés Neuman - 'Hasta que empieza a brillar' - tal vez la lexicógrafa más destacada de la historia de la humanidad

 

Hasta que empieza a brillar

 

Hasta que empieza a brillar
Andrés Neuman
Novela
Editorial Alfagura
Páginas 293
2025

 

 

A veces escribo una palabra y me quedo mirándola hasta que empieza a brillar.
Emily Dickinson

 

Andrés Neumann, escribe este libro inspirado en la persona y en la obra de la estudiosa de la lengua española, María Moliner, quien a pesar de sus dolores y sus problemas cervicales, con sus lentes, su estilógrafo de marca Montblanc, su máquina de escribir de marca Olivetti, papel, el diccionario de la lengua para su consulta y las innumerables fichas que invadían todos los espacios de su casa, dedica 16 años de su vida para crear un nuevo diccionario de la Lengua Española, el más completo, útil y divertido, en una época cuando las mujeres luchaban por tener una voz y un lugar en un mundo dominado por hombres.

1900-1930
María nace en 1900 en el pueblo de Paniza en Aragón. Sus recuerdos son aquellas cosas que le contaba su madre, doña Matilde Ruiz, que sabía leer y escribir, cosa insólita para la época: las uvas, el vino terroso y profundo…su padre decía, que no era un vino fácil. Era ginecólogo, médico rural y siempre fuera de casa. Ni siquiera estuvo presente en su nacimiento. Lo trasladan a Madrid. Allí nace Mati, la hermana menor de María. Su hermano mayor, Eduardo, había muerto prematuramente.

Desde niña amaba los libros y las palabras y cuando las anotaba “se quedaba mirando el papel, imaginaba su color, su textura, hasta que empezaba a brillar” Esta última frase es la que inspiró a Neumann para ponerle el título a esta historia.

María Moliner tuvo maestros como Menéndez Pidal, miembro de la Real Academia de la Lengua, y Américo Castro, filólogo y crítico literario.
El padre de María emigra a la Argentina y no regresa nunca más a España, motivo por el cual se volvió innombrable. La ausencia del padre hace que María trabaje desde muy joven. Dicta clases particulares. Regresan a Paniza y luego van a Zaragoza y María comienza su verdadera trayectoria laboral. Obtiene una plaza como Primera Redactora Oficial del Equipo de Estudios de Filología de Aragón. Trabaja en la elaboración de un diccionario de vocablos aragoneses.
Su jefe, Juan Morera, miembro de la Real Academia de la Lengua, confiaba mucho en ella y en su gran desempeño. María, termina en esa época, su bachillerato y como dato curioso, uno de sus compañeros de estudio era Luis Buñuel. Llega la gripa española y cierran todos los planteles educativos, así que María sigue estudiando por su cuenta y decide estudiar a fondo los Clásicos Romanos. Su compañero Buñuel es el único que le escribe y es cuando le pide opinión sobre su obra “La fiesta interminable.”

María logra entrar a la Universidad a estudiar la carrera de Historia, pues habían suprimido los estudios de Lengua y Literatura.

Concursa para aspirar a una posición en el Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios y supera la prueba. La asignan al Archivo de Simancas, que funcionaba en un lúgubre castillo, que casi no tenía ventanas. Su madre viene a estar con ella para contrarrestar el abrumador ambiente de trabajo que le toca vivir. Es en esa época, cuando en su trabajo como Revisora de Expedientes y Redactora de Documentos, se da cuenta de las fallas del idioma, de la sintaxis, de las palabras, de la puntuación… Entonces crece su pasión por la lingüística; solicita traslado al Archivo Histórico Nacional y viaja a Madrid para averiguar por el doctorado. No le conceden el puesto en Madrid. Le dan puesto en la Delegación de Hacienda en Murcia, donde hace milagros ordenando el caos reinante; se adapta lo mejor que puede y comienza a frecuentar el ambiente académico y le ofrecen una “ayudantía” en la Facultad de Filosofía y Letras. Es la primera mujer en ejercer la docencia en la Universidad de Murcia. Corre el año de 1924 y María de 24 años, ha logrado su posición por sus méritos.

Conoce a su esposo, Fernando Ramón y Ferrando, catedrático de Física. Pierden a su primera hija, María. Luego nace Enrique y después Fer. La incansable curiosidad de María hace que, a través de sus hijos, ella estudie el proceso de los niños para aprender a hablar

1930 -1950
Su marido logra la Cátedra de Física en Valencia y María pide traslado. Le sale para el Archivo Provincial de Hacienda. Era la época de la dictadura de Primo de Rivera. Los dos se integran bien al ambiente universitario valenciano. Con un grupo de amigos entrañables fundan la escuela Cossío, mixta y con una biblioteca propia, donde existe una sección especial para escritoras españolas e internacionales, entre ellas, la favorita de María, Emily Dickinson. En esta biblioteca se ofrecían cursos de lengua y se hacían talleres literarios. María se da cuenta que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua no es bueno por “sus enmarañadas definiciones, que, en lugar de aclarar, confundían a los estudiantes”. Fernando es nombrado decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Valencia.

Mientras tanto, María y varias colegas abren muchas bibliotecas rurales con secciones de libros infantiles. “Las bibliotecas eran una prolongación de las aulas.” Se puede decir, que la apertura de estas bibliotecas rurales, fomentan el interés por la lectura y la cultura. Mientras tanto, muere Matilde, la madre de María y nace su hija Carmiña. Luego nace Pedro… Cuatro hijos, uno, cada dos años.

Le ofrecen a María la dirección de la Biblioteca Universitaria de Valencia. Según María, “la burocracia condiciona la cultura.” Organiza la Biblioteca y la moderniza al instalar anaqueles de metal.

Estalla la Guerra Civil Española
Los combates habían alcanzado la Ciudad Universitaria, así que la Oficina de Adquisición de Libros se traslada a Valencia y nombran a María su directora. “Por los ojos de María entra todo: cada dato, cada préstamo, cada título. Y con la misma premura con que fumaba sus cigarrillos Maruxa Brey, entregaba sus informes y los libros llegaban también al frente. Se leía en las trincheras, había libros para los heridos y los soldados se alfabetizaban…”

Por esa época, se destacó el rol de la mujer como promotora de cultura, de la alfabetización de las mujeres obreras, objetivo que los sindicatos no habría podido lograr.

Como ya comentado, del grupo de los amigos de Valencia, nace la idea de fundar una escuelita inspirada en la Institución Libre de Enseñanza. O sea que “educar satisfacía. “Así fue como se fundó la Escuela Cossío, “pedagogía laica y mixta.”

En ese momento, el porcentaje de analfabetismo femenino es alto y al morir el señor Cossío, las Misiones Pedagógicas quedan a cargo de la comisión donde trabaja la hermana de María.

Como dato curioso, cuando María era Inspectora de Bibliotecas Rurales, nunca dejó de asistir a ninguna de sus aperturas. Allí se desplazaba con su conductor Vicente y con su ayudante Benito, que era el que movía sus bártulos.
El sueño de María Moliner en ese momento, es el de crear una red de bibliotecas, una red de intercambio general por todo el territorio nacional. María también dirigió la Biblioteca de Ingenieros Industriales.

1950-1972
En 1967, María recibe la visita de su amigo Dámaso Alonso, a raíz de su postulación y rechazo para entrar a la Real Academia. Dámaso, como director de la Real Academia, no pudo hacer nada. Nombran a Emilio Alarcos.

Al terminar la Guerra Civil, el director de la Academia era Menéndez Pidal, quien fue reelegido y trató de reformar el diccionario. Las demás academias hispanohablantes se alejaban del yugo de España… La Academia Argentina venía más escuchada que las demás. La de México, estaba ausente… La noción de “americanismo” aplicaba a cualquier palabra común en cualquier lugar al que no se podía llegar en tren desde Madrid. María Moliner tenía en mente el habla. El purismo le parecía una contradicción enorme. Fernando se jubila después de 40 años de trabajo. María se alegra de tenerlo en casa. Los hijos de María y Fernando los visitan y ellos visitan a Enrique en Canadá. Este viaje marca la primera vez que María viaja al exterior.
Para terminar su obra monumental, María tiene a dos lingüistas amigas de Dámaso Alonso que la ayudan y Editorial Gredos organiza un gran evento para la publicación de la obra de María: El Diccionario de Uso del Español. Con el tiempo, más conocido como Diccionario de María Moliner.

En el lanzamiento, clamorosos personajes del mundo de la lengua dan discursos: Julio Calonge, Hipólito Escolar, Gerardo Diego y Adán Laínez de la Academia Argentina de la Lengua. Sus hijos la llenan de felicitaciones y cariño. Su colaboradora Benedicta también la llama a felicitarla.

Las ventas van viento en popa, inclusive en Japón, en el Centro de Lenguas Modernas Watanabe. Es un momento, en el que María recibe de la gente infinidad de críticas y alabanzas de todo el mundo.

María comienza una nueva etapa donde corrige su diccionario.Su esposo Fernando, que ya no soporta más el trabajo de María, se va quedando ciego. Se mudan de la Calle Don Quijote a la Calle Moguer en una urbanización tranquila. Allí María tiene su primer despacho y las visitas de sus hijos y amigos.

1972-1975
Fernando se queda ciego. María vive de leer periódicos y hacer recortes de los mismos y de regar sus geranios. En ocasiones la visitan periodistas, que María recibe sólo para tener con quien hablar. María se deteriora y un día en la casa de Pobla, se desmaya. Es el principio del final.

Fernando muere después de 50 años de matrimonio. Es un golpe muy duro para María, quien va perdiendo el habla. Una gran tragedia para una mujer que vivió por las palabras. Al final María murmura sólo “sílabas aleatorias”. Sus hijos asumen la responsabilidad de hablar con las editoriales. María se va apagando.

El 28 de enero de 1979, ingresa la primera mujer a la Real Academia Española. Tuvieron que pasar 265 años de historia, para que esto sucediera. La nombrada era amiga de María, Carmen Conde Abellán, quien fue asignada al sillón K. Con más de 70 añitos, María ve la ceremonia por televisión. Su hija Carmina, que está con ella, puede verle a su madre una mirada diferente, a pesar de su ausencia aparente.

En una breve nota del autor, se nos dice que este libro es una obra de ficción basada en vidas reales. Que la investigación se hace con el fin de poder tener el derecho a inventar. La investigación de Neumann ha dado frutos y el resultado es esta novela encantadora, que nos da la oportunidad de enterarnos de la vida y milagros de la mujer que realizó para todos los estudiosos y amantes del español, un trabajo monumental e imperecedero. Un reconocimiento al papel fundamental de la mujer, en un tiempo, aun no muy lejano, en el cual fue apartada de sus méritos, y en cierta medida injustamente olvidada. Una mujer fundamental no sólo para los estudiosos del español. También, tal vez, la lexicógrafa más destacada e importante de la historia de la humanidad. Neuman se vuelve a lucir con esta nueva novela como el escritor de gran calibre que definitivamente es. ¡Bravo!

 

Andrés Neuman
Argentina, 1977. Pasó su infancia en Buenos Aires. Hijo de músicos argentinos exiliados, terminó de criarse en Granada, donde estudió Filología, trabajó como profesor universitario y vive con su familia. A los veintidós años resultó Finalista del Premio Herralde con su aclamada primera novela, Bariloche. Le siguieron La vida en las ventanas, Una vez Argentina, El viajero del siglo (Premio Alfaguara y Premio de la Crítica), Hablar solos, Fractura y Hasta que empieza a brillar. Ha publicado libros de cuentos como Alumbramiento y Hacerse el muerto; poemarios como Mística abajo, Vivir de oído e Isla con madre; el diario de viajes por Latinoamérica Cómo viajar sin ver; el elogio de los cuerpos no canónicos Anatomía sensible; el díptico sobre su hijo que forman Umbilical y Pequeño hablante; y el diccionario satírico Barbarismos. Obtuvo los premios Federico García Lorca, Antonio Carvajal e Hiperión de Poesía, el Firecracker Award for Fiction, otorgado por la comunidad de revistas, editoriales independientes y librerías de Estados Unidos, y la Mención Especial del jurado del Independent Foreign Fiction Prize. Formó parte de la lista Bogotá-39 y fue seleccionado por la revista británica Granta entre los mejores narradores en lengua española de su generación. Sus libros están traducidos a veinticinco lenguas.

 

Material enviado a Aurora Boreal® por Edimca. Publicado en Aurora Boreal® con autorización de Edimca. Fotografía Andrés Neuman © Lorenzo Hernández. Cubierta Hasta que empieza a brillar © cortesía Alfaguara

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