Yo soy simplemente un fotógrafo autodidacta. Nunca he estado interesado en el mundo del arte. Tal vez porque como mis padres son artistas yo veía todo aquello muy normal. En realidad yo estaba más atraído por el mundo de los deportes. El graffiti me empezó a llamar la atención al crecer. Creo que mi pasión por la fotografía empieza realmente en el momento en el cual comienzo a tomar fotos callejeras de graffities con una cámara realmente de mala calidad.
Muy pronto descubrí que me llamaban más la atención los graffities plateados que aquellos con mucho embellecimiento de colores. Para mi gusto los graffities plateados son más interesantes. ¿Sabes? Para que un graffiti pueda ser hermoso, la caligrafía debe ser perfecta. Esto no es una tarea fácil de lograr. No se puede enmascarar una caligrafía horrible. Por mucho color que tenga, si la caligrafía no es perfecta, el grafitti queda horrible. Es una cuestión de estética. Esta reflexión es la explicación por la cual muchas de mis fotos son en blanco y negro. Lo que yo pretendo cuando la gente observa mi trabajo, es que el espectador se concentre más en la composición y las formas. Prefiero que no se distraigan con los colores o los efectos.
Quisiera creer que mi obra es simple. Yo procuro capturar los momentos de la vida cotidiana. La vida es hermosa -aún si yo no estoy completamente convencido de esta afirmación. Yo simplemente intento detener esos momentos simples, fáciles, de la belleza de la vida diaria para mostrársela a la gente, y tal vez, también para convencerme que la vida es efectivamente simple.
Algunas de mis fotos también pretenden capturar un sentimiento, un estado humano de la mente o solamente criticar lo que yo considero una aberración.
Muchas de mis fotografías han sido tomadas en el Medio Oriente, lugar donde realicé mis estudios.
Normalmente cuando salgo a trabajar, simplemente camino. Me pierdo a propósito en la ciudad sin un mapa o una meta específica. Mi objetivo es « robar » momentos de vida para poder ver la cara real de la gente. Intento tomar mis fotografías cuando la gente no me está mirando, y así, en especial cuando ellos no saben que los estoy retratando. Esta técnica de hacer fotos me permite capturar la naturaleza real del individuo. Algunas veces, para distraer, le hablo simultáneamente a mi modelo, pero no hay duda que mi pequeña cámara es también de gran ayuda y me da una ventaja enorme.
Con mucha frecuencia me sucede que me siento mal porque tengo la sensación de estar violando la "privacidad intelectual" de la gente. Efectivamente tengo este sentimiento de culpa cuando veo a mi víctima venir a la distancia. Algunas veces efectivamente me siento como un « francotirador » esperando por el momento adecuado para disparar, tratando de anticipar el próximo movimiento de mi "víctima" para dar en el blanco.
Para esta invitación que gentilmente me hace su revista, he decidido mostrar la siguiente selección de mi trabajo:
Dans les vestiges una fotografía que a mi me gusta mucho de niños beduinos en Petra.
Un Parmi des millions hace parte de una serie de fotografías que tomé durante una huelga, simplemente para decir, que también en esta sociedad somos únicos.
Insoucience. Tengo una costumbre: cuando viajo siempre me gusta jugar al fútbol con niños en la calle. He jugado en muchas calles alrededor del mundo. Esta foto, Insoucience expresa que yo ya perdí la inocencia de ser un niño.
Embouteillage: Esta fotografía me gusta. Es un embotellamiento del tráfico en Siria pero en la foto se puede ver aún, en ese caos, a alguien tomando un mini bus.
Deplacement en famille: una familia de cinco miembros en una motocicleta camino a Aleppo. ¿No es fantástico?
L enfant seul: de esta fotografía simplemente me gustaría decir que se trata de un niño soñando con los ojos abiertos.
L attente: personas esperando en la calle por nada, "Mi primer crimen fue matar el tiempo".
Petite a petit: esta fotografía muestra a un viejo que ha dedicado toda su vida a la elaboración de largas escaleras usando sus pequeñas manos.
Interculturel: Aún en la arquitectura urbana nos encontramos que la gente construye barreras entre religiones. ¡una aberración!
Para mayor información sobre el fotógrafo Adnan Farzat visitar:
http://monsieuradnan.ultra-book.com
El fotógrafo Adnan Farzat nace en Paris en 1983 en el seno de una familia de artistas e intelectuales. Su madre es la poetisa síria Aicha Arnaout, también residente en París y cuya obra original esta escrita en árabe. Traducciones de la obra de la señora Arnaout han aparecido en antologías en inglés, francés y albanés. El padre de Adnan era el conocido pintor sirio Sakher Farzat (1943-2007), cuya obra se encuentra en colecciones privadas de Francia y el mundo árabe.



