Cuando "La Muerte" es santa

adeath_001Ha surgido una nueva devoción a la muerte en la ciudad de México. La muerte es santa dicen sus seguidores. Es justa y agarra parejo a todos. Mejor ser su amigo que enemigo. No se sabe ni donde o como empezó la devoción a la Santa Muerte, pero no queda duda de que su detonación sea reciente y se ha dado principalmente dentro de los barrios bravos

rodeando el centro histórico de la ciudad de México. En poco tiempo el culto se ha extendido al resto de la ciudad, donde se encuentran actualmente más de 300 altares callejeros y miles de seguidores.

 

 

 

adeath_015Su origen histórico es misterioso. Para muchos seguidores se ha vuelto una lucha cambiar su imagen en público. Oraciones recientes tratan de convencer a "no creyentes" de su origen digno y cristiano, mientras revistas nuevas y algunas personas del culto también lo están buscando en la mitología prehispánica o la relacionan con la santería cubana.

Antropólogos han atravesado la república mexicana para encontrar evidencias históricas y solamente coinciden en que la Santa Muerte no comparte mucho con los cultos más tradicionales alrededor del día de muertos. Existen cultos de la Santa Muerte en lugares tan diferentes como Hidalgo, Zacatecas, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas; pero queda en la incertidumbre donde y cuando inició la devoción.

Claudeath nació en la Ciudad de México en 1969. Ha desarrollado su trabajo en dos areas principales: fotografía y comunicación social. Claudeath se enfoca en la mirada humana. Por un lado, en su fotografía un elemento constante ha sido la profundidad y sencillez de la gente que ha pasado frente a la lente sin romper con su dignidad humana. Por otro lado, sus proyectos de comunicación se han concentrado en situaciones culturales y sociales dentro de contextos extremos y poco conocidos. En su búsqueda de otra mirada, Claudeath ha explorado el mundo de los vivos y los muertos, de los abstracto y artístico, de los contrastes del blanco y negro, y de los colores de la naturalezaLo cierto es que la reciente detonación de esta devoción, se dio en los barrios más bravos de la ciudad de México. Fue en Tepito que en octubre de 2001 empezó la costumbre de poner altares callejeros y convocar a seguidores a participar en rosarios públicos. Seis años después los barrios que rodean el centro histórico tienen la mayor concentración de altares callejeros, sin embargo la práctica de ofrecer rosarios públicos en las calles ya se ve también en otras zonas de la Ciudad de México y en ciudades cercanas.

adeath_002Queda claro que la creencia en la Santa Muerte es católica según la gran mayoría de sus seguidores. "Nacemos con un destino que nos toca terminar y sólo Dios decide cuando".Sin embargo la Santa Muerte es muy poderosa y milagrosa, es ella quien decide de qué manera morirás: tranquilo, torturado, desecho, solo o acompañado. Algunas personas dicen que te puede "hacer un paro" y dejarte vivir un rato más o castigar a ti o a tu familia si la burlas o no le cumples las promesas. Otros dicen que eso no es cierto, porque la santa "es a todo dar".

Así cada quien habla de su creencia y las distintas formas de comunicarse con ella. Muchas personas se refieren a ella de usted con mucho respeto, como a un tío o al padrino. A veces devotos le hablan con confianza como si fuera una amiga o comadre y hay quien le habla de tú y le dice: "qué pasó, échame una mano culera". Sus apodos son entre otros: niña blanca o negra, comadre, amiga, flaquita o hermana; pero rara vez se escucha que alguien le diga madre. No es como la virgen, la madre purísima. Es buena pero también se enoja. Es milagrosa pero también mata. Esa ambigüedad hace a la Santa Muerte más humana, para mucha gente, que la virgen u otros santos.

adeath_003adeath_013El rito con mayor aceptación es un rosario católico con adapaciones significativas en las oraciones. En frente del altar callejero los dueños y un maestro de ceremonias junto con los demás devotos ruegan a Dios para poder invocar a la Santa Muerte y luego entre padres nuestros y misterios dolorosos piden a la Santísima Muerte por protección, por los presos, por los enfermos, por los difuntos, por quitar vicios de drogadicción y por alejar problemas económicos. En la mitad del rosario se ha dado por hacer "la cadena de fuerza", en donde con los ojos cerrados los devotos se toman las manos formando una cadena que inicia en la imagen de la Santa Muerte, invocando que su protección fluya a través de la energía conjunta.

adeath_004adeath_011Otro rito común es la bendición a las imágenes que trae la gente, con agua bendita traída de una iglesia y el intercambio de regalitos. Unos devotos inspirados en la santería cubana ahúman las imágenes con puros o marihuana. En un altar se casó su Niña blanca con "El Muerto" mientras en otro surgió la "Peregrina" que va de casa en casa. Menos públicos son los rituales en los cementerios que algunos consideran la casa de ella y el lugar para "trabajos blancos o negros". El rito conocido como el más viejo es "la novena", que se reza a la media noche frente a un altar para pedir ayuda con problemas sentimentales, a veces rogando que el marido o novio vuelva.

Los altares callejeros se parecen a los de otros santos o vírgenes cuando se miran a distancia, pero de cerca impacta ver un esqueleto sonriendo bajo un manto en tonos brillantes. La muerte es atractiva, fotogénica y a los devotos les gusta mirarla y adornarla. Convierten sus altares en imágenes barrocas cargadas de símbolos que narran historias en sí mismas. El mundo, la guadaña y la balanza recuerdan el alcance de la Santa Muerte, su fuerza y la justicia que gestiona ante Dios por sus devotos.

adeath_005adeath_012Muchos altares de la Santa Muerte empiezan por una manda o agradecimiento a un favor recibido. Generalmente los seguidores los ponen dentro de sus casas, pero durante el último lustro han colocado más de 300 altares en calles de diversas zonas de la ciudad de México.

Un altar incluye compromisos de parte de su dueño, se vuelve su guardián, organiza los rosarios y las celebraciones en los aniversarios del altar, adorna su imagen y regala bebida y comida a los devotos. Además alimenta a su Santa Muerte porque ella es glotona y requiere sus ofrendas para asegurar su abundancia. Le gusta el tequila, cigarros, chocolates y frutas. También la buena música y en particular los mariachis.

adeath_006adeath_010Los devotos no solo exploran la creatividad ritual, la creatividad artesanal también aflora. Se pueden ver imágenes de cualquier material y vestidos de muchos estilos y colores. Suelen imprimir su toque personal, sin embargo existe una evidente inspiración de devoto a devoto que mantiene la homogeneidad en el culto.

Si la distribución de altares callejeros en la ciudad de México muestra algo, será que la devoción se ha dado especialmente en barrios bravos y en particular en el más bravo, Tepito. Cabe decir que no suelen ser los lugares más pobres sino los que cuentan con más economías informales y clandestinas, donde muchos de sus habitantes conocen la cárcel por dentro.

adeath_007adeath_016En estos ámbitos la justicia del Estado mexicano suele ser hueca, ya que muchas personas de estos barrios están presas por cargos dudosos: prostitución, drogadicción o por robar un kilo de tortillas. Y aunque muchos, evidentemente viven al borde de la ley, no quiere decir que todos los devotos son enfermos o (ex) presos, o familiares de ellos. Mucho menos quiere decir que la "Niña Blanca" es una santa delincuente, imagen que se difunde.

Significativamente la mayoría de los que acuden a la Santa Muerte son mujeres y las que han tomado un liderazgo sutil del culto suelen ser las madres y abuelas fuertes que cuidan sus altares, organizan los rosarios y dejan que la gente se acerque sin tener que comprometerse hacia el culto en ninguna manera especial. Se puede decir que las "madrezotas" mantienen un culto abierto e inclusivo, lo contrario a la sociedad contemporánea que les rodea.

adeath_008adeath_009Un parte aguas en el culto a la Santa Muerte, fue la decisión de doña Queta y su familia de poner un altar para su "Niña Blanca" en la calle de Alfarería en el barrio de Tepito. Hoy entre muchos seguidores está considerado "el altar mayor", por ser el primero en "salir al pueblo" en la ciudad de México. Inicialmente la pusieron en la calle por razones prácticas, pero sorprendidos por el número de personas que llegaban a dejar ofrendas frente al altar, doña Queta y la familia comenzaron a organizar rosarios cada mes fuera de su casa, a donde hoy acuden más de 7000 devotos a un festín religioso sin precedente cada mes. Otros altares han retomado la idea y rezan en vías públicas periódicamente, sin embargo ninguno atrae tanta gente. Por un lado, porque "La Niña Blanca" en Alfarería "tiene un aura especial" y por el otro, porque la guardiana y su familia han sabido ofrecer a la gente que acude un espacio de oración y comprensión sin interferir en sus peticiones y quehaceres.

adeath_014Alguna gente diría que la Santa Muerte es un reflejo de las condiciones difíciles de sus devotos, sin embargo para los devotos no es un reflejo, solo es un camino más. La imagen es atractiva, no solo por darles esperanza y consuelo, sino por el hecho de suministrarles el poder para salir adelante en situaciones desesperadas. Esa gente encuentra más justicia en la muerte que en otros lados y la adora por no discriminar a nadie. Para ellos, su poder y alcance es simplemente indiscutible.

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