Aurora Boreal

Lunes, Mar 27th

Last updateLun, 20 Mar 2017 11am

Home > Actualidad > Entrevistas

Entrevistas

Armando Romero o la búsqueda de las palabras para el asombro

armando romero 2500Un poeta singular en la literatura colombiana, Armando Romero epitomiza el caso del poeta viajero, como lo fueran en Ecuador Jorge Carrera Andrade o Henri Michaux en Francia. Nacido en Colombia durante la época de “La Violencia” y simpatizante juvenil de los desasosiegos contestatarios del movimiento nadaísta, por fortuna logra escapar a un destino de epígono local de las vanguardias europeas y a los nuevos ciclos de violencia que persisten. Sin duda, sus muchos años de viajes, fraternidad con poetas latinoamericanos fundacionales, residencias, trashumancia artística e intelectual por universos vitales en Caracas, Santiago, New York, México, Chicago, Atenas y El Monte Athos en Grecia se transformaron pronto en las geografías e imaginarios láricos y distantes que han alimentado su obra lírica y narrativa. Múltiples itinerancias y exploraciones en las estéticas de la modernidad le instigaron su participación en las renovaciones de la poesía latinoamericana y particularmente la colombiana. Lo llevaron a construir desde sus poemarios tempranos el lenguaje poético de una sencillez visionaria e inclinada a mostrar al mundo con magia y asombro. Una indagación constante de modos y palabras que facilitan los hallazgos de coordenadas nuevas, las revelaciones y puntos de unión en el universo. A sus conocimientos de muchas tradiciones literarias, ejercicio de la crítica y sensibilidad creadora, debemos las reflexiones que nos ofrece sobre el quehacer poético en la presente entrevista.

 

JCG: Armando tu eres un poeta quien aparte de tener una obra poética reconocida, también has tenido la pasión crítica, y también como resultado del amor por la poesía de los otros has hecho crítica literaria, has publicado antologías etc., en fin; eres lo que en Latinoamérica llamamos un hombre de letras, ¿Qué es lo que hace un buen poema?

AR: Bueno hay dos respuestas, entre muchas. Un buen poema necesita un buen lector. Indudablemente, como decía Borges, ese lector necesita ser un creador. Lo otro, es la capacidad que tenga el poeta para llevar a ese lector, por medio de las palabras, a un encantamiento, a una realidad que se complete dentro del poema mismo. Entonces un buen poema, en cierta manera, conlleva la calidad intrínseca a su escritura, pero su realidad representada tiene que ser transmisible al lector. Por ejemplo, si tomas un poema de un poeta como Aurelio Arturo, con imágenes claras y fácilmente transmisibles, comprobarás que su poesía es diferente a la de Juan Sánchez Peláez, o la de Neruda en “Residencia en la Tierra”, o la de Oliverio Girondo en “La Masmédula”, porque estos últimos poetas entran de lleno al desafío del lenguaje, corriendo riesgos o visitando fronteras que dan acceso a lo desconocido, juegan peligrosamente con las palabras y las imágenes. No sucede lo mismo con Arturo, quien está más afianzado en la tradición. No obstante, todos ellos afirman una realidad propia, que logra ser transmisible. De manera que siempre hay diferentes grados de realidad. Habría que agregar que todo poeta tiene diferentes etapas. Es común que la primera etapa sea, digamos, prosódica, en la cual el poema tiene una musicalidad, en donde el poema consigue una lectura rítmica, no importa que algunas veces pueda ser disparatado. Otra etapa importante es que no repita los lugares comunes que son elementales en la escritura de lo que llamaríamos poesía. Es decir, la utilización de formas poéticas desgastadas y ripiosas. El poeta debe poseer una habilidad o destreza para afrontar los peligros y los desafíos del acto creador.

Leer más: Armando Romero o la búsqueda de las palabras...

Luis Bacigalupo: sus respuestas y poemas

luis bacigalupo 251Luis Bacigalupo: Argentina, 1958. Reside en Buenos Aires. Cursó la Carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Coordina talleres de escritura. Es director de la editorial El Jardín de las Delicias. Dirigió la revista de literatura y el sello editorial de poesía La Papirola. Textos suyos han sido incluidos en diversas antologías —“70 poetas argentinos, 1970-1994”, compilador: Antonio Aliberti, Editorial Plus Ultra, 1994, “El textonauta”, compiladoras: Graciela Komerovsky y Noemí Pendzik, Editorial Troquel, 1994, etc.—, como así también en publicaciones periódicas del país y de España, Venezuela, Perú, Estados Unidos y Uruguay. Publicó entre 1987 y 2014 los poemarios “Trogloditas”, “Yo escribía un poemita”, “El relumbrón de la claraboya”, “Madagascar”, “Las purpurinas”, “El océano”, “Elíptica del espíritu” y “Mixtión”. En 2000, a través de Ediciones Simurg, aparece su novela “Los excomulgados”, precedida por su relato “La deuda”.

Leer más: Luis Bacigalupo: sus respuestas y poemas

Entrevista a Fernando Iwasaki

fernando iwasaki 250

Entrevista en exclusiva para Aurora Boreal®

 

El escritor Fernando Iwasaki (Lima, 1961) es uno de los referentes actuales cuando se trata de literatura peruana. Ha incursionado con igual éxito en distintos géneros como el cuento, el ensayo, la crónica y la novela. Cuando se trata de microrrelato es uno de los nombres más importantes en lengua española. Su colección de ficciones brevísimas Ajuar funerario (2004) ha sido traducida a diversas lenguas y ha sido reeditada en numerosas ocasiones. Pese a la distancia cronológica y espacial —acaso por culpa de ellas—, nunca ha descuidado la literatura peruana, lo que la constituye, sus fracturas y exponentes. Radicado en Sevilla, donde desde hace varias décadas vive con su familia, Fernando Iwasaki es asimismo uno de los escritores hispanoamericanos más conocidos y celebrados. Desde la mencionada ciudad respondió, con la lucidez y cultura que le caracteriza, a nuestra entrevista exclusiva para el número dedicado a la literatura peruana de Aurora Boreal®.

Leer más: Entrevista a Fernando Iwasaki

La paciencia de los sentimientos - Entrevista a Grecia Cáceres

grecia caceres 250Entrevista en exclusiva para Aurora Boreal®

 

 

 

Grecia Cáceres (Lima, 1968), una de las poetas y novelistas peruanas más conocidas de la Generación del 90, toma un bus atestado de verduleras en esta primavera calurosa. Se llama el PC3 y no es una computadora. En realidad, rodea París y se detiene en cada una de sus puertas mientras que las suyas, automatizadas, se abren sobre infiernillos donde aparecen carnicerías, agencias de viajes y estaciones de servicio.
Pero Grecia y sus coquetas sandalias negras se escabullen por la avenue de Clichy que funciona como un parte aguas entre el populoso XVIIIème y el respingado XVIIème. Ella vive así, entre dos y varios otros mundos desde que partió del Perú en 1992. “Estábamos en una lógica de destrucción del estado peruano donde se pensaba que los terroristas iban a tomar el poder. Salimos en un momento muy difícil, acababan de capturar a Abimael Guzmán”, señala.
Tiene en su haber dos poemarios (De las causas y los principios: venenos/embelesos, 1992; En los brazos de la carne, 2005) y cuatro novelas (La espera posible, 1998; Fin d’après-midi, 2004; La vida violeta, 2007 y La colección, 2012).

Leer más: La paciencia de los sentimientos - Entrevista a...

'A ritmo de tumbao' - entrevista

tumbao beethoven 250

Entrevista especial para Aurora Boreal®

 

El sol palidece entreverado en las nubes y se esconde a hurtadillas para ocultar en la penumbra al coloso monumento de Cristo Rey, que con benignidad, se escabulle para entregar a Cali a los desafueros de la noche. Dóciles a la brisa, las ramas de las altas palmeras de la plaza Caycedo, rivalizan entre ellas y espantan las débiles ráfagas de la luz cobriza que baña a la ciudad. Custodiado por todos los flancos por los troncos lánguidos de estos añosos árboles, y ubicado en el centro de lo que pareciera un laberinto, me sorprendo entre gigantes aupados por los efluvios del rio Pance y el Río Cali.
Es la ciudad que se ha reinventado para cicatrizar las heridas de las infamias heredadas a los rufianes y malhechores, que sin dique ético, la convirtieron, en los convulsos años ochenta, en el epicentro de una de nuestras tantas maldiciones; pero también, es la urbe del derroche creativo, que gracias a una fusión de talento, mística y fervor, vio sus calles franquear del rebaño bucólico del cañaduzal al festín del Boogaloo y la sicodelia del cine, la música y la literatura. En la tierra del suicida más ilustre de la literatura colombiana, y confundido entre los caminantes, imagino a Amparo Arrebato luciendo ropas raudas mientras se dirige presurosa al tablado de algún barrio popular; y a María del Carmen Huerta, la mona arropada en sensualidad, con su mente embotada por el frenesí de la noche anterior.
Libre del espejismo, atisbo la cabeza despoblada de Fabio Martínez, el novelista que irriga en su escritura la más febril de las pócimas y que convierte al lector, por ensalmo y con inconfesada astucia, en bailador de un alegre sarao.

Leer más: 'A ritmo de tumbao' - entrevista

Grow Deep Coaching

Los amigos invisibles - próxima publicación

Sample image

AURORABOREAL® para los amantes del español.

ISSN 1903-8690  Versión digital.
ISSN 1902-5815   Versión impresa.

Aurora Boreal® es una marca registrada.
Aurora Boreal® no se hace responsable de las opiniones de nuestros colaboradores.

Aurora Boreal® la revista para los amantes del español que hacemos desde Dinamarca.

Aurora Boreal® es la plataforma digital de la Editorial Aurora Boreal®  CVR nr. 37034584